Martes, 17 de Marzo de 2026

El pulseo de Denisse

PerúEl Comercio, Perú 15 de marzo de 2026

El gobierno cedió tras cuatro días de pulseo con los colegios privados que querían volver a clases. Con los congresistas, el pulseo es más duro para obtener el voto de confianza al Gabinete.

El gobierno accidental del octogenario José María Balcázar nos llevó a una insólita pelea entre niños de colegio contra testarudos adultos mayores; haciendo peligrar la investidura de su gabinete. No exagero. La bronca fue literal y hasta contó con la Resolución Viceministerial 033-2026-Minedu, que deja constancia de que el Ejecutivo dobló el brazo a la infancia que estudia en colegios privados, al menos por unos días.





En la norma se excluyó a los nidos y jardines, porque meterse con niños menores de 5 años hubiera sido el colmo. Regresionamos a la pandemia, cuando Martín Vizcarra encontró en el desastre la ocasión para ejercitar su vena represiva. La comparación no es casual, porque algo de eso se pudo intuir en el gobierno Balcázar: un tufo a ?si no soy el presidente de la estabilidad, al menos seré el presidente de la emergencia?. Y Denisse, en lugar de bajarlo de la nube, se trepó con él por unos días.



¿Por qué torcerle el pescuezo a los colegios privados tras perdonarle la vida a las industrias a las que solo se las exhortó a hacer teletrabajo? ¿Tan poco vale la infancia para el gobierno? La restricción se dictó hasta que durara la emergencia, o sea, hasta el viernes 13. Cinco fugaces días que podían perdonarse en aras de la concordia y del voto de confianza. La ministra promovida por el sector privado se enfrentó a un sensible sector de este. Eso no cuadraba con su perfil de PCM avalada por el empresariado.



?Una crisis por otra?



El lunes, la realidad y las presiones hicieron al gobierno ver la luz. Miralles tenía que dar marcha atrás a como fuera. Si lleva fajín es porque tuvo el respaldo de los gremios empresariales. Eduardo Salhuana, vocero de la bancada de APP, me contó que el viernes 20 de febrero, dos días luego de que Balcázar tomara el mando, César Acuña fue invitado por la llamada Unión de Gremios (instancia de gremios empresariales que se junta para ciertas iniciativas) para exponer su plan de gobierno, como lo han hecho otros candidatos. Directivos de los gremios presentes le sugirieron pedir públicamente la continuidad de Miralles. Lo hizo ese mismo día. La misma presión la recibió Hernando de Soto en las horas en que estuvo enganchado como posible primer ministro de Balcázar. Según mis fuentes, De Soto estuvo dispuesto a mantener a Miralles. Si su propuesta para encabezar la PCM se cayó, fue por otras carteras. Ante la presión y el apuro por jurar un gabinete, Balcázar promovió a Miralles a la PCM.



Miralles tenía que acabar con un pulseo que no era encarnado por el desvanecido Balcázar, sino por ella misma. Peor aún, Keiko Fujimori declaró dando a entender que condicionaba el voto de confianza de su bancada a que se resuelva la crisis de los colegios. El martes temprano, Denisse tuvo la solución: dar el brazo a torcer pero sin decirlo. Levantar la suspensión sin un barajo, sonaba muy derrotista para ella y para Balcázar. Pero hacer una conferencia de prensa, con Balcázar a su lado, anunciando que la crisis energética estaba prácticamente resuelta, bla, bla, bla, y por lo tanto ya no había razón para tener las clases suspendidas; sonaba más digerible para el orgullo del Ejecutivo.



Balcázar ya había tenido actividad pública palaciega el lunes 9 (consta en fotos oficiales recibiendo al fiscal de la Nación, Tomás Gálvez); pero recién el martes se dio cuenta de que cuando uno tiene 83 años, un cargo importante y una condición de salud incierta (el año pasado estuvo grave); hay que salir a decir, ?¡hey, acá estoy, no me estoy muriendo, estoy bien! Lo hizo en su estilo: ?Trato de evitar que digan ?el doctor Balcázar está enfermo?. Más bien, cada día me vuelvo más inteligente?Hablo con Kant, hablo con Hegel, y eso prueba de que estoy bien de salud?, dijo.



La crisis de las clases escolares ya no será un factor crucial para el voto de confianza. La bancada de APP, según me dijo su portavoz Eduardo Salhuana, tiene el ánimo de aprobarla. Fuerza Popular, aunque se liberó el escollo de las clases, repite la muletilla de ?esperamos oír la exposición de la primera ministra, para evaluar?. José Luna Gálvez, líder de Podemos, me dijo que evalúan negar la confianza y piensa que Balcázar ya se puso en ese escenario y tiene un reemplazo para ella. Perú Libre, la bancada que propuso a Balcázar, está en una actitud menos visible de presión, pero en la que se estarían jugando influencias ministeriales. Renovación Popular quiere evitar que se repita el papel que tuvo en la elección de Balcázar, a tres semanas de jugarse su pase a la segunda vuelta.



El repentino cambio de ministro de Salud, reveló movidas más oscuras, ajenas a cálculos electorales, para la consecución del voto de confianza. Según mis fuentes del sector Salud, el saliente Luis Quiroz, es un profesional de prestigio ajeno al cuoteo político. Si ha renunciado, según estas fuentes, es por no encajar con las capturas de ciertas áreas del sector que pretenden operadores ligados a congresistas de Somos Perú y Perú Libre. De ello, se sobreentiende que el entrante Juan Carlos Velasco sí encajaría. La investidura del Gabinete ha entrado en un proceso de subasta congresal. <FFFC>
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