Rayados en iglesias de La Serena plantean complejo desafío de restauración patrimonial
Los rayados y grafitis en las fachadas de las iglesias del centro histórico de La Serena se han transformado en uno de los principales desafíos para la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad
Los rayados y grafitis en las fachadas de las iglesias del centro histórico de La Serena se han transformado en uno de los principales desafíos para la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Aunque en los últimos meses algunas de estas marcas han sido removidas o cubiertas, especialistas advierten que su eliminación es un proceso complejo debido a la materialidad de los templos, muchos de los cuales fueron construidos con piedra caliza, un material poroso que absorbe fácilmente pinturas y solventes.
La restauradora patrimonial Isabel Correa dice que estas intervenciones afectan no solo la estética de los edificios, sino también su conservación.
"Estos inmuebles se ven afectados por alteraciones antrópicas, principalmente rayados con distintos tipos de pintura. Son intervenciones muy visibles que impactan el entorno de la zona típica", señala.
La especialista dice que uno de los problemas más frecuentes es que, en un intento por ocultar los grafitis, se aplican capas de pintura que terminan agravando el daño.
"Cuando se intenta cubrir los rayados con pintura sin criterios de restauración, se hace más difícil intervenir después, porque la piedra es porosa y los solventes migran hacia el interior del material", describe.
Los métodos más adecuados para restaurar estas superficies incluyen limpieza láser, tratamientos con geles especiales y procedimientos mecánicos controlados, técnicas que permiten remover los pigmentos sin deteriorar la piedra.
Correa afirma que es fundamental contar con planes permanentes de mantención, ya que cuando los rayados están durante mucho tiempo en las fachadas tienden a multiplicarse.
"Si los grafitis permanecen mucho tiempo, comienzan a aparecer más rayados y más capas de pintura, lo que finalmente hace mucho más difícil retirarlos", indica.
"La Ciudad de los Campanarios"
En la Iglesia también reconocen que el proceso de recuperación ha sido lento debido a los altos costos que implica intervenir edificios patrimoniales.
El párroco de El Sagrario-La Merced, presbítero Alejandro Silva, comenta que los trabajos de mantención y reparación necesitan recursos que muchas veces no están disponibles.
"En general, el trabajo ha sido lento, fundamentalmente por la falta de recursos materiales y de financiamiento para profesionales. En este tipo de edificios patrimoniales la mantención y reparación tienen un alto costo", plantea.
Silva agrega que algunos templos han logrado avanzar en su recuperación, mientras que otros aún presentan retrasos importantes, como La Merced, que permanece cerrado para funciones litúrgicas y público.
En paralelo, el municipio también ha manifestado su interés en avanzar en la recuperación del patrimonio religioso del casco histórico.
La alcaldesa Daniela Norambuena (RN) destaca la relevancia que tienen estos templos para la identidad serenense.
"La Serena es conocida como 'La Ciudad de los Campanarios', referida a la importancia que tienen nuestras iglesias. Desde que asumimos esta administración nos hemos preocupado de realizar una recuperación completa de nuestros principales íconos turísticos", dice.
La jefa comunal añade que el municipio está dispuesto a colaborar en los procesos de recuperación patrimonial no solo en los templos, sino también en los espacios públicos que los rodean.