La hora de la mujer
La semana termina con el protagonismo de la mujer en medio del proceso electoral
La semana termina con el protagonismo de la mujer en medio del proceso electoral. Nunca, como ahora, es posible que alguna de ellas pueda llegar al poder gubernamental. Las más opcionadas son de origen caucano: mientras los votos ungieron a Paloma Valencia -senadora del Centro Democrático- para asumir la candidatura presidencial de la coalición denominada la Gran Consulta por Colombia, Iván Cepeda -el candidato del petrismo- escogió como fórmula vicepresidencial a la líder indígena nasa Aida Quilcué, activista social del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric). Dos caracterizadas senadoras que surgieron a la vida pública desde un departamento que ha vivido la más extrema violencia, en donde la ciudadanía intenta sobrevivir en medio de las economías ilícitas y de los grupos al margen de la ley. Las dos son testigos de la guerra que ha destruido la riqueza caucana y han visto migrar a sus coterráneos, desposeídos. Ambas vinculadas a apellidos históricos, Paloma a la casa Valencia de Popayán y Aida al líder Quintín Lame, cuya labor en favor de sus comunidades ancestrales dio origen al grupo guerrillero de su nombre. Herederas de dos formas de lucha: la democrática y la confrontacional. Ambas son madres, de integridad a toda prueba y de reconocido carácter. El trabajo de Paloma Valencia en el Senado dejó huella a través de su actividad como colegisladora dialéctica y de sus debates con voz firme. Aún recordamos su valiente denuncia contra el entonces senador Gustavo Petro, cuando exhibió públicamente un video en el que, en medio de la penumbra, este recibía fajos de billetes y los guardaba meticulosamente en una chuspa, sin que al día de hoy exista una versión creíble sobre el origen de esos dineros. Aida Quilcué, como consejera mayor del Cric, es lideresa de la "resistencia", que alimenta la lucha popular para reivindicar los derechos de los pueblos indígenas y de las minorías nacionales. La toma en el año 2012 del cerro El Berlín, en Toribío, es un emblemático ejemplo de las acciones del pueblo nasa contra la institucionalidad, al desalojar de allí al Ejército Nacional, en forma violenta, mientras custodiaba una base de comunicaciones. Y recurrentemente se ha tomado la autopista Panamericana para reclamar más derechos, vía de hecho que los ha llevado a sostener que "es más importante un metro de Panamericana, que una curul en el Congreso de la República". Específicamente, a la Quilcué se la recuerda por haber sido una de las organizadoras de la minga del año 2008 que llevó a 15.000 indígenas de su pueblo a marchar hacia Bogotá, como mecanismo de denuncia y de protesta. Ha sido a través de estas acciones de facto que las comunidades ancestrales se han hecho, entre otros logros, con el 30 % de la tierra de la nación, a pesar de lo cual siguen invadiendo tierras legítimamente adquiridas, y han conquistado el reconocimiento de su autonomía de gobierno, que puede terminar desmembrando la unidad nacional, como ya lo pretendieron en Chile a través de la fracasada constituyente de Boric. Su más caracterizado trabajo legislativo las identifica plenamente. Mientras Paloma ha promovido en el Congreso la prima de vivienda a favor de los trabajadores, la revisión del Sistema de Seguridad Social, el fortalecimiento del Sistema de Asistencia Infantil y ha insistido en la creación de un tribunal pro tempore para la Fuerza Pública, Aida ha sido coautora de proyectos para legalizar el uso adulto del cannabis, la promoción del pensamiento social crítico y ha propuesto limitar la propiedad de la tierra al interior de la frontera agrícola por parte de extranjeros. Se trata, claro está, de dos mujeres de especial sensibilidad social, que ejercen su liderazgo de manera diferente. Mientras la vida pública de Paloma es un testimonio de inclusión, como lo evidenció la designación de Oviedo, Aida es una activista polarizante y contestataria, buena pareja para Iván Cepeda. Así, en el menú electoral, empiezan a surgir opciones bien distintas para escoger. Taponazo. Entre el año 2022 y el 2025, las tutelas en materia de salud pasaron de 173.158 a 399.226. Se multiplicaron 2,3 veces. ¿Por qué será, ministro Jaramillo?
Paloma Valencia y Aida Quilcué
Néstor Humberto Martínez Neira
Mientras la vida pública de Paloma es un testimonio de inclusión, como lo evidenció la designación de Oviedo, Aida es una activista polarizante y contestataria, buena pareja para Iván Cepeda.