La industria química de Alemania teme una crisis de materias primas
La industria química alemana enfrenta un escenario de creciente incertidumbre ante el impacto que el bloqueo del estrecho de Ormuz podría tener sobre el suministro global de materias primas
La industria química alemana enfrenta un escenario de creciente incertidumbre ante el impacto que el bloqueo del estrecho de Ormuz podría tener sobre el suministro global de materias primas. La Asociación de la Industria Química alemana (VCI) advirtió que las restricciones al tránsito marítimo en la región, derivadas del conflicto entre EE. UU., Israel e Irán, amenazan con provocar graves perturbaciones en las cadenas internacionales de abastecimiento. En un informe económico sobre el desempeño del sector en el último trimestre de 2025, la organización señaló que los riesgos no se limitan al comercio internacional de petróleo y gas. Según el VCI, ya existen indicios de escasez de materias primas esenciales para la industria, entre ellas amoníaco, fosfato, helio y azufre, insumos clave para la producción de fertilizantes, plásticos y diversos productos industriales. "Existe la preocupación de que se produzcan problemas de abastecimiento serios y crecientes", señaló la organización, que también alertó sobre las primeras señales de interrupciones en las cadenas globales de suministro. Estas dificultades podrían agravarse si el conflicto en la región se prolonga y mantiene la presión sobre las rutas marítimas estratégicas. El deterioro del contexto geopolítico llega en un momento particularmente delicado para el sector. El volumen de negocio de la industria química alemana continuaron contrayéndose. Ante este escenario, el VCI decidió retirar su previsión económica para 2026 y reconoció que el sector enfrenta un periodo de elevada volatilidad. "Estamos en modo crisis absoluta", afirmó el director general de la organización, Wolfgang Entrup. Varias empresas han comenzado a reducir su producción debido al aumento de los costos energéticos y a la incertidumbre sobre el suministro de insumos estratégicos. En algunos casos, incluso se contempla la posibilidad de suspender temporalmente operaciones si la situación se prolonga. Presión sobre la cadena farmacéutica El impacto del bloqueo de Ormuz podría extenderse también al sector farmacéutico, que hasta ahora había mostrado un desempeño más sólido. Esta rama de la industria registró un crecimiento del 4,5 % en 2025 y fue el único segmento que aportó un impulso positivo al cierre del año. Sin embargo, los expertos advierten que la logística global de medicamentos comienza a resentirse. Dubái se ha convertido en un punto crítico para el transporte internacional de fármacos, ya que su aeropuerto y el puerto de Jebel Ali concentran buena parte del tránsito de productos con cadena de frío. Los recientes ataques a infraestructuras en la región han obligado a modificar rutas comerciales y logísticas. Algunos desvíos marítimos añaden entre diez y catorce días a los trayectos y pueden incrementar los costos de transporte hasta en un millón de dólares por buque. Los analistas estiman que el conflicto podría restar hasta dos décimas al crecimiento del producto interno bruto de Alemania este año y generar nuevas presiones inflacionarias. Tras años de elevados costos energéticos y competencia internacional, la industria química —uno de los pilares de la economía alemana— enfrenta ahora uno de los desafíos más complejos de las últimas décadas.