Yo, el Farmacio
Le sorprende a Jonathan la gran cantidad de medicamentos que tomo al día
Le sorprende a Jonathan la gran cantidad de medicamentos que tomo al día. La cosa se inicia temprano. Con el mismo té del desayuno me trago losartán potásico, la mitad de furosemida, otra mitad de espironolactona y una tableta de bisoprolol que se disuelve rápido.
Luego, al mediodía, paso una pastilla jardiance con un juguito. ¿Para qué sirve?, le pregunté una vez al joven cardiólogo que me la recetó y me dijo: Para vivir...
Luego, a eso de las 18 horas, es el turno del ácido acetilsalicílico y de medio bisoprolol. Dos horas después, cuando estoy entusiasmado resolviendo el sudoku, me despacho otro losartán y, antes de acostarme, concluyo la posología con una atorvastatina de 20 mg, más una pastilla de rivaroxabán. Ah, y conste que, ante sugerencia del facultativo, dejé de tomar lansoprazol.
-!Qiubo¡ Tanta píldora, no digo yo -exclama Jonathan-. ¿Sabes? Inspirado en ti, crearía a Farmacio, un personaje que, sin ser hipocondríaco, tiene medicamentos para infinidad de males, incluyendo a los causados por las cuentas médicas.
-Y yo qué sería, ¿Farmacio de barrio?
-No, poh, tú tienes remedio...