"No es un gasto, es una inversión y deja un legado"
Buenos Aires albergó la cita para menores en 2018 con un positivo resultado deportivo. Argentina gastó entonces US$ 670 millones.
Dakar, en Senegal, organizará, a fines de 2026, los cuartos Juegos Olímpicos de la Juventud, para cuya quinta edición está postulando Santiago, finalista en la elección junto a Asunción (Paraguay) y Bangkok (Tailandia).
Los anteriores, en 2018, los organizó Buenos Aires, con casi cuatro mil atletas de más de 200 países.
"Es harto dinero, sí", cuenta un miembro del comité organizador que pide resguardar el anonimato. "Cada país tiene que ver dónde prioriza los recursos, pero la inversión es grande porque estos Juegos se tienen que hacer excelente o mejor no se hacen", sostiene.
Argentina invirtió finalmente cerca de 670 millones de dólares, cifra que duplicó el plan original, producto del explosivo aumento del precio del dólar en el país y el aumento en costos operativos. Eso sí, se gastaron cerca de US$ 200 millones en una Villa Olímpica, que si se replica el modelo de los Juegos Panamericanos de 2023, no tendría un costo neto para el fisco. Además, hubo más de US$ 100 millones en la construcción del Parque Olímpico, tarea que la cita de hace tres años dejó bastante avanzada. Unos 200 millones de dólares se utilizaron en costos operacionales de la organización.
"No es un gasto, es inversión. Y deja un legado tanto desde el punto de vista económico, gracias a los ingresos que aportan más de cinco mil personas que llegan al país, como desde el aspecto deportivo, porque los chicos pueden ver muchos deportes, se aumenta la base de la pirámide y esas mejoras las sienten también las federaciones de las disciplinas incluidas en el programa", sostiene la fuente.
Hoy se deben enviar documentos oficiales con el aval del Ejecutivo, y ayer se anticipaba que la postulación chilena seguirá adelante.
Autoridades locales también tasan la pausa que impuso el Gobierno antes de tomar una decisión. "Hay muchos estudios que ratifican los costos y beneficios de organizar una competencia de este nivel, pero es una decisión política", admite un experto en el área que sigue en el mundo público.
"Pero, ojo, que la tardanza en rendir correctamente las platas de Santiago 2023 juega en contra de la decisión", advierten.