La tabacalera de capitales chinos, Maregroup,que operaba en la zona franca de Florida, no tiene contacto con trabajadores que denuncian un retiro sin aviso.
En medio de la discusión por la situación de la industria, la tabacalerachinaMaregroup se retiró de forma casi sigilosa en enero de este año de la zona franca deFlorida, según relató a El País parte del personal que trabajaba en la planta, quien fue desvinculado indirectamente luego de que la empresa no pagara salarios desde enero y perdiera contacto con el resto de trabajadores.
De acuerdo con lo que comentaron fuentes del personal, parte del directorio de la empresa viajó al país asiático para celebrar el año nuevo chino, que este año se conmemoró entre el 17 de febrero y el 3 de marzo. Esta costumbre es común todos los años, aunque este fue la excepción ya que desde el 3 de marzo, la empresa no da señales de contacto.
Extrabajadores aseguraron que se cumplió con todas las comunicaciones formales ante la junta directiva, la zona franca, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y la Embajada de China en Uruguay sobre la situación. Según relataron a El País, el personal de la empresa se comunicó con la cartera para solicitar amparo del seguro de desempleo aunque el MTSS respondió que no podría otorgar el beneficio por falta de documentación que debería haber presentado la empresa.
Primeras señales
Una clave del inicio del conflicto este año fue el retiro de la maquinaria que está a cargo de otra empresa china dedicada a soluciones electrónicas, ExcellentTop. En junio del año pasado, la empresa anunció a los trabajadores que retiraría parte de la maquinaria de la planta y la enviaría a China para reparaciones. Las máquinas no regresaron a Uruguay y en su lugar, fueron desviadas a Nicaragua.
A pesar de esto, la empresa continuó dando señales de normalidad, incluso con documentos que indicaban el retorno de maquinaria a Florida y un plan de producción para 2026-2027 que aseguraría la continuidad de la tabacalera en Uruguay. De hecho, extrabajadores señalaron que "en ningún momento se habló de cierre".
Esto derivó en problemaslaborales más importantes ya que unos 25 trabajadores del total del personal ya estaba en seguro de paro desde octubre del año pasado debido a la bajaproducción anunciada por la firma pero al vencer esos seguros de desempleo, no pudieron renovarse por falta de comunicación y pagos por parte de la empresa. Fuentes del personal señalaron a El País que los papeles se presentaron ante el MTSS, quien no pudo autorizar una prórroga por falta de pagos ante el Banco de Previsión Social (BPS) y Dirección General Impositiva (DGI).
En febrero de este año estaba previsto envíar al resto del personal a seguro de paro durante las semanas que el directorio no estuviera en Uruguay por el año nuevo chino y esperaban que la producción volviera a la normalidad durante los primeros días de marzo.
Problemas
Los problemas en Maregroup no son de este año ya que en 2020 surgieron dificultades por los salarios exigidos en el sector tabacalero en Uruguay. La empresa Montepaz maneja un monopoliodehecho en la producción de cigarrillos en el mercado local, lo que hace que los salarios en el sector queden fijados en función de la capacidad que tenga para pagarlos la empresa.
Según relataron fuentes de Maregroup, negociaciones por Consejo de Salarios con el MTSS y el Sindicato Autónomo Tabacalero (SAT) hicieron que la empresa aceptara pagar los sueldos fijados para el grupo, lo que "generó números en rojo" durante los años siguientes.
Por este motivo, las partes acordaron un descuelgue salarial y en 2023 se retomó la actividad con normalidad aunque no se logró una estabilidad laboral, según señalaron fuentes del personal. "Hoy no hay máquina de producción y (la empresa) no da señales. Estamos en un limbo", denunciaron trabajadores.
"No se trata de sindicalizados o no sindicalizados, se trata de funcionarios que quedaron desamparados", dijeron trabajadores que no están agremiados al SAT y denunciaron que el gremio solicitó a Presidencia la extensión del seguro de paro para los 25 trabajadores agremiados. El País se intentó comunicar con dirigentes del SAT para desarrollar la información pero no obtuvo respuesta. "Así quedamos en tierra de nadie", denunció un trabajador.