La postura del intendente de la capital terminó torciendo los planes originales del Ejecutivo para la reforma del sistema de transporte; el nuevo plan supone obras en veredas, mover la ciclovía y cambiar los sentidos de las calles paralelas, entre otros cambios.
Desde que la anunciada reforma del sistema de transporte para la zona metropolitana comenzó a tomar forma y se instaló su principal polémica si hacer o no un túnel por 18 de Julio, el presidente Yamandú Orsi lidió con este problema con un principio político del que no se movió: no se haría nada que no conformara a las intendencias de Montevideo y Canelones. Y el soterramiento de la principal avenida de la capital, la condición sine qua non de esta reforma para varios de los especialistas que trabajaron en ella, no fue nunca del agrado del intendente Mario Bergara. Entre otras cosas,por cómo las obras distorsionarían el tránsito y los comercios de la zona, interfiriendo potencialmente en el periodo electoral.
Y si había algunas dudas al respecto, el mandatario volvió a dejar claro ese principio este martes, luego de una reunión de dos horas con el intendente de Montevideo, el de Canelones (Francisco Legnani) y la ministra de Transporte (Lucía Etcheverry). Allí, tal y como se esperaba, Bergara presentó una propuesta alternativa para el plan del gobierno en el aspecto medular: se propuso mantener todos los otros componentes dos vías rápidas en los principales ejes troncales (Giannattasio / Avenida Italia y Camino Maldonado / 8 de Octubre), una estación multimodal en Tres Cruces y la circulación de ómnibus BRT pero en lugar de soterrar 18 de Julio que se hagan arreglos y adaptaciones en la superficie.
A la IMM "no le convencía del todo el túnel, cosa que fue de recibo, y ahora aparece una propuesta que resuelve lo mismo de forma diferente", dijo el presidente en rueda de prensa, luego de más de dos horas de diálogo con los involucrados. Hubo, dijo, una "serie de posibles dificultades" que el equipo de Bergara "visualizaba" en la reforma del Ejecutivo, y que eso se trasladó como un reclamo "legítimo" puesto que las intendencias son quienes deben "dar la última puntada" a una obra de estas características. Ahora bien, esta propuesta de la comuna, que se esperaba desde el pasado jueves, "no tiene los atributos o las ventajas" que se conseguían con la opción del gobierno, y que tanto han promovido y defendido los expertos que trabajaron en el diseño de esta transformación durante estos meses. "Pero tiene otras (ventajas) que tienen que ver con tiempo de ejecución (de las obras), con costos y que implica interferencias e intervenciones importantes en algunos sentidos de algunas de las calles de la ciudad", afirmó Orsi.
No obstante, en un segundo diálogo con la prensa, y en el que participó El País, el presidente reconoció que los buses articulados irán "un poquito más lento" en la propuesta de Bergara, y que el costo será "un poquito menos" que en la que defendía su gobierno. "Pero para mí cierra", insistió el mandatario, que solo en el alejado caso de que el plan de la IMM se torne "totalmente inviable" volvería a considerar la propuesta original, la que defendió el gobierno en primer lugar.
¿Pero túnel no va a haber, entonces? preguntó El País.
Y si vos tenés a la Intendencia de Montevideo que no está de acuerdo... Es el dueño de la cancha.
Los cambios que propone la IMM
Los ómnibus BRT que pasarán sobre 18 de Julio, en la propuesta que Bergara trasladó ayer a Orsi, son más grandes que los actuales (llevan más de 200 pasajeros) y requerirán de carriles exclusivos y de paradas cerradas cada cinco cuadras aproximadamente.
Con el fin de readaptar la avenida, se deberán hacer obras en veredas y mover la ciclovía a un costado para que los nuevos ómnibus circulen por el centro de 18 de Julio, según supo El País.
Además, los autos tendrán menos espacio y se deberán cambiar los sentidos de calles paralelas. No habrá más líneas de transporte público por esta avenida que no sean las de los BRT que llegarán desde Zonamérica y El Pinar.
Con estas medidas, se espera que los traslados tengan mejores tiempos de viaje que los que tiene actualmente por 18 de Julio, uno de los corredores más lentos de la ciudad. De todas formas, no se alcanzarán las ventajas que suponía el soterramiento. Con el túnel la duración del viaje bajaba de 22 a siete minutos por toda la avenida. Con los BRT en superficie, este trayecto demoraría 15 minutos, según un informe de la empresa de movilidad urbana Redes que compartió el MTOP meses atrás.
La Intendencia de Montevideo fue la gran ganadora en el encuentro de este martes, pero también en la Intendencia de Canelones quedaron satisfechos, dijeron fuentes canarias.
Se logrará una mejora importante de la conexión entre El Pinar y Tres Cruces por el BRT que irá a través de Giannattasio y Avenida Italia. Y, en menor medida al no haber túnel, se mejorarán los tiempos también en 18 de Julio.