Bang Si-hyuk, fundador de la empresa Hybe, es el "padre" de la famosa banda. El éxito del grupo -que acaba de regresar a los escenarios tras una larga ausencia- cimenta su fortuna de US$ 1.200 millones
BTS, la banda de K-pop más popular del mundo, regresó a los escenarios el sábado 21 tras una pausa de cuatro años, con un show en la plaza de Gwanghwamun, en el centro de Seúl, al que asistieron unas 45.000 personas (según las autoridades locales) o 104.000 (de acuerdo a los productores del evento).
Detrás de este fenómeno musical se encuentra el empresario surcoreano Bang Si-Hyuk (53), quien ha convertido al grupo en un negocio de escala global y en la base de su fortuna personal, estimada en US$ 1.200 millones.
Bang es presidente y fundador de Hybe, una de las mayores compañías de entretenimiento de Corea del Sur, centrada en la música, el management artístico y los contenidos digitales. La compañía no solo representa a BTS y produce su música, sino que además tiene en su cartera a otros artistas, como las bandas Seventeen, NewJeans y Le Sserafim.
Tras consolidar su éxito en Corea del Sur, la compañía ha expandido sus dominios a otros mercados, como Estados Unidos y Latinoamérica, donde posee sellos y divisiones. Dentro de esa estrategia, en 2021 Hybe adquirió Ithaca Holdings por US$ 1.050 millones, sumando a su portafolio a estrellas como Justin Bieber y Ariana Grande.
Letra propia
Antes de ser empresario, Bang era un compositor por encargo que trabajaba para JYP Entertainment en la década del 90, etapa en la que colaboró con artistas como Rain, Wonder Girls, g.o.d y 2AM.
En 2005, el productor y compositor emprendió y fundó Big Hit Entertainment, la empresa que luego se convertiría en Hybe, pasando a competir con sus exjefes y otros gigantes de la industria coreana como SM Entertainment y YG Entertainment.
El primer gran éxito de la compañía fue el trío vocal 8Eight, creado en 2007, pero el salto definitivo llegó en 2013, cuando debutó BTS.
El grupo marcó un punto de inflexión para Big Hit y para el movimiento del K-pop. La banda abordó temas inusuales para el género, como la presión social, la salud mental y la autoestima, y brindó a sus integrantes la libertad creativa para componer sus temas. La generación constante de contenido y la interaccción de la banda en redes sociales con sus seguidores forjaron una comunidad -conocida como ARMY- que apuntaló la popularidad de BTS, primero en Corea y luego en el resto del mundo.
Más allá de la música
Hybe hizo de la música de BTS solo una arista de un negocio mucho más amplio: además de conciertos y discos, la banda figura en toda clase de productos, desde latas de atún a artículos de belleza, mantas, ropa o muñecos.
Encabezada por BTS, la venta de licencias y merchandising -que incluye a más artistas del grupo- le reportó a Hybe US$ 401 millones en 2025, un 36% más que el año anterior. El grueso de la facturación de la empresa (US$ 529 millones) provino de los conciertos de las bandas que integran la compañía. En total, los ingresos crecieron un 17,5% interanual hasta alcanzar un equivalente a US$ 1.860 millones.
En 2020, la compañía comenzó a cotizar en la bolsa surcoreana, un hito que convirtió a Bang en uno de los hombres más ricos del país. Sin embargo, en 2024 su figura quedó envuelta en una controversia corporativa que se hizo pública, a raíz de supuestos conflictos de interés, mala gestión e intentos de control indebido de Hybe sobre una de sus empresas subsidiarias.
De un pequeño sello surcoreano a un gigante global del entretenimiento, la historia de Bang Si-Hyuk y BTS refleja cómo la industria musical cambió de eje. Ya no se trata solo de hits, sino de construir universos culturales capaces de movilizar audiencias en todo el mundo.