"No tengo otro comentario para hacer que lo que está planteado en los estudios que simularon esos escenarios", dijo Gonzalo Márquez, coordinador técnico del proyecto en el MTOP.
El técnico que encabeza el proyecto de la reforma del transporte en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), Gonzalo Márquez, dio una exposición este jueves donde mostró datos que contradicen lo que afirma el intendente Mario Bergara respecto a su propuesta para 18 de Julio.
Días atrás se conoció que el presidente Yamandú Orsi dio la derecha a la Intendencia de Montevideo y definió que no se construirá un túnel por 18 de Julio a no ser que la propuesta de la comuna sea "inviable".
La propuesta de Bergara implica que los nuevos ómnibus BRT vayan por encima de la avenida y no por debajo como quería el ministerio.
Con el túnel, los tiempos de viaje del transporte público por toda la avenida 18 de Julio eran de unos 7-8 minutos en contraste con los 23 minutos actuales.
El planteo de la intendencia -que al no contar con un túnel se pierde las ventajas de evitar interferencias de tránsito- desembocaría en unos 10 minutos de tiempos de viaje, según dijo el intendente Mario Bergara.
La diferencia entre soterrar o no, "implicaba tres minutos o tres minutos y medio de diferencia en los tiempos de viaje", sostuvo en la mañana de este jueves en La Diaria Radio.
Sin embargo, eso choca con los datos que expuso esta noche el coordinador técnico del proyecto en el MTOP, Gonzalo Márquez.
El economista, que fue director de Transporte de la comuna años atrás, habló en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República sobre la reforma del transporte.
En una charla que se extendió durante dos horas y media, incluyendo preguntas del público, explicó por qué entiende que la reforma es necesaria y por qué proponía construir un túnel por 18 de Julio.
En este sentido, habló de cómo cambiarían los tiempos de viaje en la avenida con y sin el soterramiento, en base a un informe de la empresa de movilidad urbana Redes.
"Esto no es opinión. Nosotros contratamos una consultoría que es pública. Los tiempos de viaje simulados con el soterramiento completo son de entre 7 y 8 minutos. Los tiempos de viaje simulados con el BRT en superficie están en el orden de los 16 minutos", sostuvo Márquez.
Pero Bergara dice que serían 10 minutos en su propuesta. ¿Cómo puede ser posible?
Cuando se abrió el espacio de preguntas, El País consultó a Márquez sobre ese enfrentamiento en los números y si es posible bajar los tiempos a 10 minutos sin hacer soterramientos ni pasos a desnivel, como propone la intendencia.
"No tengo otro comentario para hacer que lo que está planteado en los estudios que simularon esos escenarios", se limitó a responder el especialista.
Los detalles de la reforma
Más allá de 18 de Julio, la reforma propone mejorar la conexión tanto entre Zonamérica y Ciudad Vieja, como entre El Pinar y Ciudad Vieja, a través del establecimiento de un sistema BRT (bus rapid transit, por su sigla en inglés).
Esta iniciativa incluye desplegar ómnibus de más de 200 pasajeros, que irán por carriles exclusivos y a los que se podrá subir por todas las puertas (ya que la validación del boleto se hará antes de entrar a la parada).
Estos ómnibus BRT circularán por Camino Maldonado / 8 de Octubre y Giannattasio / Avenida Italia. Ambas líneas, tanto la que partirá desde Zonamérica como la que lo hará desde El Pinar, llegarán a Tres Cruces.
Allí ingresarán a los subsuelos de una nueva estación desde donde viajarán hacia Ciudad Vieja a través de 18 de Julio.
El proyecto contemplaba originalmente un túnel por debajo de esta avenida. Sin embargo, la Intendencia de Montevideo hizo una contrapropuesta que evita su construcción, lo que supone menores costos y tiempos de obra.
Bergara dijo que estiman que el gobierno se ahorrará unos US$ 200 millones.
De todas formas, se deberá readaptar 18 de Julio para que puedan viajar por ella los ómnibus BRT.
El plan de la comuna implica hacer obras en veredas, por ejemplo, ampliar la calzada donde hay plazas, y mover la ciclovía hacia un costado. Los BRT irán por el centro de la avenida y los autos particulares irán por los costados, aunque con un carril menos donde la calle se vuelve más angosta.
Además, se deberán construir nuevas paradas que serán cerradas para que el boleto se valide antes de entrar y que estarán cada cinco cuadras aproximadamente.