Los millones de la selección que los clubes intentan salvar con la nueva ley
En 2024, los ingresos de la Roja superaron los $22 mil millones, que fueron administrados por la ANFP y utilizados, entre otros ítems, para financiar los costos administrativos de los torneos nacionales. Con los cambios legales, esos recursos pasan a la federación. La inquietud ya cruza a los integrantes del Consejo de Presidentes, que llegan divididos al proceso.
A días de que se promulgue definitivamente la reforma a la Ley 20.019, que modifica drásticamente la organización del fútbol chileno, la inquietud ya está sembrada entre los clubes del torneo local, que aguardan un próximo llamado a un Consejo de Presidentes para debatir los pasos a seguir, incluyendo un punto clave: quiénes integrarán la mesa de trabajo que convocará el Ministerio del Deporte para elaborar el reglamento que complementará el cuerpo legal.
El punto es especialmente sensible, pues la comisión de clubes que analizó el tema en los últimos meses quedó muy cuestionada tras el anterior cónclave, que terminó con acusaciones de un intento de "golpe de Estado" contra Pablo Milad encabezado por Juan Tagle, presidente de Cruzados. "Se trató de romper la institucionalidad y nosotros la defendimos", afirmó Aníbal Mosa, titular de Blanco y Negro.
Y aunque las dudas sobre la propiedad y la fiscalización complican a algunas instituciones, el primer foco de conflicto será la separación de la ANFP y la Federación de Fútbol.
Si bien en la ANFP aseguran que "es un tema que está avanzado y llevamos trabajándolo hace tiempo", algunos dirigentes estiman que "todo eso ahora hay que reescribirlo para adecuarlo a la nueva ley. Es trabajo perdido".
Hay mucho dinero en juego. En 2024, últimos estados financieros publicados por la ANFP, los ingresos relacionados a la selección chilena se empinaron en $22.500 millones, cifra que representó cerca del 70% de los haberes totales de Quilín, que administró dichos recursos.
Aunque los costos operativos de las selecciones nacionales en el ejercicio citado superaron los 11 mil millones de pesos (adulta y juveniles), también se gastaron cerca de seis mil millones de pesos en los campeonatos nacionales -los clubes reciben fondos directos del contrato de televisación de la liga, pero la ANFP debe pagar por los árbitros y la tecnología del VAR, entre otros- y más de $8.500 millones en costos administrativos.
El tema es que la escisión entre ambos organismos dejaría en manos de la Federación la administración de los dineros de la Roja, mientras que la ANFP solo contaría con los recursos propios de los clubes, tal como ocurre en las principales ligas europeas, que recaudan por derechos de TV de sus torneos, la venta de entradas, esponsors y premios por la participación en torneos internacionales.
"Hay una federación que recibe flujos de la selección nacional y una ANFP que tiene puro gasto, pagar los árbitros, el VAR. Hay que buscar una fórmula para que ambas puedan convivir de cierta manera, haciéndose cargo cada una del rol que le corresponde", advirtió Mosa en el último Consejo de Presidentes de la ANFP.
El temor de los clubes
El dilema está planteado y será atacado por los clubes en la mesa de trabajo del Mindep, aunque ya hay aprensiones por la influencia de otros integrantes.
Hoy, la federación tiene cinco integrantes de la ANFP y cuatro de la ANFA, escenario que cambiaría, pues se integrarían representantes del Sifup y la Anjuf, modificando el balance de poder.
"La ANFA va a exigir controlar la federación junto con el Sifup, y eso lo tienen acordado con Jorge Yunge (secretario general de la ANFP)", avisa un conocedor de los pasillos de Quilín.
La molestia por el nuevo reparto de recursos es grande entre los equipos profesionales, que aspiran a seguir beneficiándose de los recursos por la Roja considerando que "la selección usa inmuebles y activos de la ANFP, además de jugadores con contrato con los clubes. Hoy la ANFA quiere más de lo que ya recibe, sin que aporten ningún jugador".