La decisión en la suba de un 7% -como indica el tope de la nueva metodología- para todos los combustibles se justifica por un contexto que fue descrito como un "evento sin precedentes recientes"
Desde las 0 horas de hoy comenzaron a regir los nuevos precios de los combustiblesdispuestos por el gobierno de Yamandú Orsi y anunciados en conferencia de prensa el pasado viernes por los ministros Gabriel Oddone (Economía y Finanzas) y Fernanda Cardona (Industria, Energía y Minería).
La nafta Premium 47 pasó a valer $ 84,95 el litro (antes estaba a $ 79,40), la Súper 95 $ 82,27 (costaba $ 76,88). El gasoil 50S pasó de $ 47,32 a $ 50,63 el litro y el gasoil 10S pasó de $ 54,32 a $ 58,13. Por su parte, el supergás pasó de $ 88,46 el kilo a $ 94,64. Así, la garrafa de 13 kilos tiene un valor de $ 1.230,32 (sin costo de envío).
La decisión del Poder Ejecutivo en la suba de un 7% -como indica el tope de la nueva metodología aplicada desde el año pasado- para todos los combustibles se justifica por un contexto que fue descrito como un "evento sin precedentes recientes". "No tenemos un evento de este tipo en materia de precios desde los años 90 ni interrupción del mercado petrolero desde la década del 70", dijo Oddone.
Durante la conferencia del viernes pasado, las autoridades también explicaron una serie de medidas para proteger a la población y a algunos sectores de actividad ante los efectos de la guerra. "Se está generando una demanda extraordinaria que podría afectar la disponibilidad del combustible en Uruguay", advirtió Oddone y agregó que las medidas implican un costo aproximado de US$ 30 millones al Estado.
En mayo del año pasado, el gobierno estableció -entre varios elementos que se incluirían en la nueva metodología- topes de variación máxima de los combustibles de 7% destinados a controlar la volatilidad de los precios internacionales. Esto indica que si tras aplicar el Precio de Paridad de Importación (PPI) y el factor de estabilización, la variación del precio del combustible da una caída o aumento mayor a 7%, la variación al público será de 7%.
Sin la aplicación de la nueva metodología, los aumentos hubieran sido mayores: 13% en naftas y 44% en gasoil. "La idea de que la economía no internalice el PPI de manera absoluta, tiene que ver con proteger la estabilidad de precios y sobre todo cuando se trata de modificaciones de precios que son replicadas por un evento extraordinario", explicó Oddone.