Disparidad en el nivel de deudas y obligaciones entre las 34 mutualistas en año de récord del déficit Fonasa; casi todos los seguros privados tuvieron balance positivo el año pasado.
El pasivo total de las mutualistas fue de unos US$ 1.140 millones en el balance 2025, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP). Esta cifra implica un nuevo incremento en las deudas y obligaciones de las 34 instituciones de salud, que nuclean a 2,1 millones de usuarios en todo el país, y que atraviesan situaciones heterogéneas entre ellas.
El MSP publica cada año el estado de situación patrimonial (ESP) de las Instituciones de Atención Médica Colectiva (IAMC) -conocidas como mutualistas- que integran el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). Esto implica el detalle de los balances de cada institución en el ejercicio pasado, considerado de octubre a setiembre.
En dicho documento, de acceso público, no se incluyen datos sobre la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), que atiende a casi 1,5 millones de usuarios, ni de los seguros privados (Summum, HospitalBritánico, SeguroAmericano, MedicinaPersonalizada, Cophami y BlueCross& Blue Shield), que suman 126.000 socios.
Entre varios indicadores de los estados contables que da cuenta el MSP, órgano rector en materia de salud, cada año surge el dato del pasivo total de las mutualistas. En el ejercicio 2025 sumó $ 46.761 millones, el equivalente a US$ 1.139.071.653 al tipo de cambio promedio del año pasado.
La cifra comprende a todas las mutualistas del país: Asociación Española, Hospital Evangélico, Casmu, Círculo Católico, Cudam, Cosem, Gremca, Médica Uruguaya, SMI, Universal, Gremeda, Caamepa, Crami, Comeca, Camcel, Camec, Camoc, Camedur, Comeflo, Comef, Camdel, AMDM, Crame, Comepa, Amedrin, CAMY, Casmer, Comeri, Comero, SMQS, AMSJ, CAMS, Comta e IAC.
El pasivo total de las mutualistas -10 de Montevideo y 24 del interior del país- del año pasado estuvo por encima de lo registrado tanto en 2024 (US$ 1.075 millones), como en 2023 (US$ 1.035 millones) y en 2022 (US$ 1.004 millones), tal como informó El País.
Las cinco mutualistas que reportaron el mayor pasivo total en el balance 2025 fueron Casmu (US$ 258 millones), intervenida por el PoderEjecutivo desde julio de 2024; Asociación Española (US$ 237 millones), CírculoCatólico (US$ 72 millones), MédicaUruguaya (US$ 70 millones) y el HospitalEvangélico (US$ 52 millones).
El mayor pasivo total registrado el año pasado va en línea con las mutualistas que tiene más usuarios (Fonasa y no Fonasa), según los últimos datos oficiales del MSP, en orden decreciente: Médica Uruguaya, AsociaciónEspañola, Casmu, Círculo Católico y SMI.
Entre 2024 y 2025, el pasivo total de Casmu saltó de US$ 213 millones a US$ 258 millones, mientras que se mantuvo casi sin cambios en Asociación Española -que lideraba el registro-, y Médica Uruguaya, si se toma en cuenta las tres mutualistas con más afiliados.
Por otra parte, las mutualistas con menor pasivo total en 2025 fueron Comeflo (US$ 3 millones), Amedrín (US$ 4 millones), Camy (US$ 4 millones), Camedur (US$ 6 millones) y Camdel (US$ 7 millones), todas del interior del país.
El pasivo total se compone, a nivel macro, del pasivocorriente (US$ 908 millones), que agrupa deudas a corto plazo, vitales para la operativa diaria; y el pasivo no corriente (US$ 231 millones), con deudas a un plazo mayor a un año, de carácter estructural.
Hay grandes diferencias en el pasivo total entre las instituciones, no solo entre las de mayor y menor cantidad de afiliados, sino entre aquellas que concentran la mayor cifra de usuarios del sistema de salud. El balance 2025 arrojó que cuatro mutualistas tuvieron un resultado del ejercicio negativo: Casmu (US$ 25,7 millones), Cudam (US$ 1,8 millones), Universal (US$ 386.000) y Crami (US$ 434.000).
La titular de la Junta Nacional de Salud (Junasa), AlejandraPradere, dijo a El País el mes pasado que no ven una situación de "alarma" en Casmu pese al resultado negativo. Esto considerando que la gestión que ingresó en octubre -luego del balance citado- encabezada por DomingoBeltramelli, ha tomado medidas de "ahorro" para "revertir" el déficit.
Pradere también marcó que en términos globales, tomando datos del último balance, el sistema de salud se encuentra "estable", es "sostenible" y "está mejor incluso que en años anteriores", si se quita el factor Casmu.
Las mutualistas se sostienen en gran medida por las cápitas que paga el Estado por cada afiliado Fonasa, por mes, según edad y sexo. El fondo para pagarlas se nutre con aportes personales y empresariales, pero como el sistema de salud es deficitario, depende de un aporte de Rentas Generales, que sustenta toda la ciudadanía con impuestos, que en 2025 llegó a un récord de US$ 946 millones, como informó El País.
Esta inyección extra para evitar que el sistema caiga fue superior al 1% del PIB, tal como se había proyectado años atrás, y representó un 24% del costo total del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), corazón del SNIS. Los usuarios Fonasa suman los 2 millones a nivel mutual, 600.000 en ASSE y 90.000 entre los seguros privados.
La situación económico-financiera de las mutualistas convive con reclamos de usuarios por largos tiempos de espera para acceder a consultas médicas, así como por el costo dispar y elevado entre instituciones de medicamentos y estudios claves, entre otras quejas de la marcha del sistema.
Diferentes deudas entre prestadores de la salud
El balance 2025 arrojó que las deudas comerciales corrientes, a nivel de todas las mutualistas, sumaron US$ 352 millones, valor superior al de años anteriores. Mientras que las deudas financieras corrientes totalizaron US$ 107 millones, levemente por debajo que en 2024.
Entre las mutualistas con más afiliados, la Asociación Española tuvo una mayor cifra de deudas comerciales y financieras corrientes que Casmu. Ocurrió lo opuesto, en las mismas deudas no corrientes, más a largo plazo.