La hipótesis de la Fiscalía es que el ataque, ocurrido el 3 de febrero del año pasado, ocurrió en un contexto de combate entre bandas de delincuentes en el barrio de Plácido Ellauri.
La
Fiscalía pidió condenar a dos jóvenes a los que acusa de haberle disparado a un
grupo de mujeres que estaban con sus hijos y haber herido mortalmente a uno de ellos, de 13 años. También estaba allí el hermano mellizo de la víctima, que resultó herido, y otros cinco menores de edad. Las
fiscales Sabrina Flores y Natalia Pereira pidieron a la
Justicia que les imponga
una pena de 27 años, según surge de la demanda acusatoria presentada en marzo de este año a la que accedió El País.
La hipótesis de la Fiscalía es que ocurrió en el contexto de un enfrentamiento de bandas delictivas en Plácido Ellauri, barrio donde tuvo lugar el ataque. De hecho, esto se supo con base a una de las pruebas propuestas para el juicio: un informe policial de un ataque a disparos denunciado por el padre del menor asesinado y por el que fueron detenidos el primo de uno de los imputados y el hermano del otro.
El crimen ocurrió en la noche del 3 de febrero de 2025 en la puerta de una casa ubicada en Avenida Pedro de Mendoza y Leandro Gómez. Allí estaban tres mujeres con sus hijos: un par de mellizos (de 13 años), dos adolescentes de 14 y 15 años, un varón de 11, una niña de 10 y un bebé de cinco meses.
Sobre las 21:30 horas, una de las mujeres salió de su casa acompañada de sus hijos de 11 y 10 años, junto con la hija de una amiga, la adolescente de 15. Fueron hasta otra casa a buscar ropa y regresaron al lugar de la reunión sobre las 22:08. Cuando una de las mujeres se acercó a abrirles la puerta fue que comenzó el ataque.
Según la Fiscalía, en ese momento aparecieron dos motos con dos ocupantes cada una. En la primera iba uno de los acusados (19 años) conduciendo y atrás iba su hermano, un adolescente ya condenado por la autoría del hecho. La segunda moto la manejaba el otro acusado (20 años), quien llevaba a un acompañante que nunca se supo quién era.
Fueron los acompañantes quienes dispararon los tiros que terminaron con la vida del chico de 13 años e hirieron a más personas, pero que los imputados -como dice la Fiscalía- hayan conducido la moto, los vuelve "coautores". Esto significa que sin su participación, el crimen no habría podido llevarse adelante.
El adolescente murió en el hospital y su hermano mellizo sufrió lesiones graves por las que estuvo internado en el CTI del Hospital Pereira Rossell. Recibió dos disparos, uno en el tórax y el otro en el hombro, lo que le significó riesgo de muerte.
También resultó lastimada la madre de los mellizos, que recibió un disparo en la zona del pecho, la niña de 10 años y la adolescente de 14 en una pierna, y su hermana de 15 años resultó herida en el antebrazo y en el muslo. En estos casos las heridas fueron superficiales y las víctimas lograron recuperarse en un lapso menor a 20 días.
El objetivo
Cuando fueron detenidos, en febrero de 2025, se llevó adelante una audiencia de imputación en la que las fiscales le explicaron al juez Alejandro Asteggiante por qué, a su entender, los acusados debían esperar el juicio en la cárcel. En esa oportunidad, la fiscal Pereira aseguró que si bien el crimen se daba en un contexto de enfrentamiento entre bandas, "en este caso, igual, el objetivo eran los menores".
En ese momento, los investigadores buscaban averiguar por qué habían atentado contra los niños cuando el conflicto era entre los adultos. En el juicio oral, que se llevará adelante en los próximos meses, un oficial de la Brigada de Homicidios será el encargado de explicar la naturaleza del conflicto entre estos dos bandos.
En la audiencia de imputación, la Fiscalía refirió que hubo testigos que declararon que los atacantes dispararon al grito de: "¡Somos los Calveira! ¡Somos los Calveira!". El padre de uno de los imputados lleva ese apellido. El País informó en ese momento que el adolescente que murió era pariente de la familia Los Bartolo. Esta banda, que siempre se manejó con mayor fuerza en los alrededores de Marconi y Cerrito de la Victoria, llegó a plantar cara al grupo de los Suárez de Cerro Norte, cuando todavía estaba liderado por Luis "Betito" Suárez. Luego bajó su preponderancia porque varios de sus integrantes fueron encarcelados.