Fertilizantes de Colombia, la idea que se quedó en el papel
Propuestas que quedaron en el pasado, y un flashback volvió a tener a Colombia respecto a la producción de fertilizantes en el país
Propuestas que quedaron en el pasado, y un flashback volvió a tener a Colombia respecto a la producción de fertilizantes en el país. En años pasados, en medio de los pasillos, se hablaba que la nación sería su propia productora de fertilizantes. Sin embargo, esa idea no se ejecutó y debido a la situación geopolítica mundial parece no tener un futuro próximo. Colombia desde siempre ha sido dependiente de las importaciones de abonos y fertilizantes, para garantizar su producción agrícola. De hecho, el país compra en el exterior al menos 2,4 millones de toneladas de estos insumos al año. Una de las preocupaciones actuales tiene que ver con una posible alza en el precio de estos insumos, debido al conflicto que hoy se vive en Medio Oriente, y las tensiones que existen sobre el Estrecho de Ormuz, donde transita al menos un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes. ¿Y por qué un flashback? Porque durante la invasión de Rusia a Ucrania, el costo de estos insumos se elevó a niveles máximos que terminaron repercutiendo en los alimentos del país. Ante estas situaciones, las propuestas han sido varias respecto a la producción de fertilizantes en el país, bien sea por la compra de Monómeros, que en algún momento se planteó, o algunas otras. No obstante, para los actores del sector no solo no es viable dicha propuesta, sino que el país no está en la capacidad de producir estos insumos para la nutrición de los suelos. De acuerdo con Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), la propuesta de tener una producción de insumos de este tipo en el país, además de carecer de "realidad", también quedó en el papel, pues no se ejecutó nada al respecto. "Hay que tener presente que en nuestro país no hay potasio. Existiría el potencial para producir urea, aunque se necesita de nitrógeno y gas. Nunca se hizo nada con las minas de roca fosfórica, o con la exploración de fosfatos, que se pudieran haber utilizado o hecho en el departamento del Huila, como lo indicó la Asociación Colombiana de Minería", opinó. Por su parte, Andrés Valencia, exministro de Agricultura, le aseguró a Portafolio que Colombia no es un productor de fertilizantes, ni lo será en el corto plazo, pues es un importador neto de este insumo. "Lo que se hace en las plantas existentes en Colombia es mezclar insumos como el nitrógeno (urea), fósforo, potasio, calcio y otros elementos para producir fertilizantes", dijo. En la misma línea con las declaraciones de Jorge Bedoya, Valencia destacó que para producir fertilizantes en el país se necesita tener yacimientos de fósforo, potasio e infraestructura para transformar el gas en urea. "Existen algunos avances para producir urea a partir de hidrógeno verde y de esta manera sustituir la producción de abonos nitrogenados a partir de combustibles fósiles, pero no aún no he entrado en producción", apuntó. También, el presidente de Analdex, Javier Díaz, aseguró que para producir fertilizantes el país necesita de gas, hidrocarburo que hoy se está importando. "El país no puede convertirse en un productor de fertilizantes cuando no tiene la oferta de gas. Y aunque todavía no tenemos cifras recientes que nos permita ver efectos, el temor son los costos", afirmó. ¿Y los precios? Ahora bien, otro de los desafíos a los que se podría enfrentar el país tiene que ver con el posible aumento de los precios, no solo de la materia prima, sino consecuentemente de los alimentos, en caso de que se escale el conflicto con Irán. Para Jorge Bedoya, no solo se va a tratar del precio de los alimentos, sino en general de los productos, porque muy seguramente el costo se va a incrementar por la coyuntura actual. "El precio subirá o va a depender de la oferta y demanda. Sin embargo, evidentemente productos como el maíz, el arroz, la papa y en general todos los cultivos agrícolas de ciclo corto podrían enfrentar a un alza", dijo. Agregó que también se podrá ver en cultivos permanentes como es el caso del café, el aguacate, el banano, el cacao y la palma, que son productos agrícolas que necesitan de la nutrición del suelo para ser más productivos. "Esto no es un efecto inmediato, pero lo vemos venir. Es como repetir, desafortunadamente, la historia de cuando Rusia invadió a Ucrania. Subió el costo, no solamente de producir comida, sino de la comida", argumentó. Adicionalmente, el dirigente gremial sostuvo que otro de los factores que pueden terminar afectados, es la productividad. "Si al productor no le alcanza para asumir el costo de los fertilizantes necesarios para el cultivo, la productividad baja llevando a una mayor necesidad. Y ahí es donde puede venir el aumento de precios", indicó. A su turno, Valencia señaló que el impacto va a ser importante. Pero afectará y por igual a todos los países que hoy en día son importadores de fertilizantes. "En la medida en que se aumenten los precios por cuenta del conflicto en Irán y los compradores traten de abastecerse de orígenes distintos a los países del golfo pérsico hará que aumente la demanda de fertilizantes o de sus materias primas", manifestó. Igualmente, refiriéndose a la situación actual del país, agregó que en este momento en Colombia no hay una estrategia que permita ser totalmente autosuficientes en la producción de fertilizantes.