Martes, 07 de Abril de 2026

Unión por la democracia

ColombiaEl Tiempo, Colombia 7 de abril de 2026


Ricardo Santamaría
La gran consulta, además del destacado resultado electoral, dejó algo valioso: Un impulso


Ricardo Santamaría
La gran consulta, además del destacado resultado electoral, dejó algo valioso: Un impulso. Una energía colectiva que rompió la falsa dicotomía de dos extremos y abrió un camino distinto. Hoy, los siete candidatos que ya no están en la contienda, tienen en sus manos la responsabilidad de convertir ese impulso en una verdadera unión del centro derecha de cara a la primera vuelta. No se trata de cálculos pequeños. Se trata de entender que Colombia está pidiendo algo distinto. La consulta fue el nacimiento de una causa nacional que logró convocar, movilizar y entusiasmar a millones de ciudadanos que no se sienten representados por la polarización. Ese capital político está vivo. Pueden convocar a un gran bloque de candidatos, movimientos y partidos que se reconozcan en la defensa de la democracia, las libertades y el progreso. Una gran unión por la democracia que no excluya, sino que sume. Que busque abrir puertas a liderazgos como Sergio Fajardo, Claudia López y otros sectores que, aunque no hayan estado plenamente alineados, comparten preocupaciones y soluciones similares para el rumbo del país. Dirán que es difícil, que los tiempos no alcanzan. Que las diferencias son profundas. Puede ser. Pero en política no solo cuentan los resultados: Cuentan las señales. La intención de construir, el intento de unir, el mensaje de que es posible hacer política de otra manera. Incluso si la unión no se logra plenamente, el solo hecho de intentarla ya envía un mensaje poderoso. ¿Quién puede negar que la causa de Fajardo no tiene vasos comunicantes con la gran consulta? En esa consulta se construyó una coalición electoral, pero también una narrativa. Una idea de país. Una esperanza de que Colombia puede salir de la trampa de la confrontación permanente. Esa narrativa hay que ampliarla y profundizarla. El impulso ya está. Los ciudadanos ya respondieron. Ahora corresponde no dejar que ese momento se disuelva en campañas individuales desconectadas entre sí. No volver a la lógica de cada uno por su lado. Eso sería un error. Paloma y Oviedo deben concentrarse en su campaña. Hay una competencia democrática abierta. Pienso que sería oportuno para ellos pensar en una estrategia de nichos. Paloma hablarle a las mujeres y Oviedo a los jóvenes, por ejemplo. Algo similar a lo que hizo Obama en el 2008 cuando revolucionó el uso de datos en las campañas presidenciales, basándose no en grandes mensajes generales y nacionales, sino en identificar y movilizar segmentos específicos del electorado por temas de interés o regiones. A su turno, este impulso de unión, debe ser liderado en el resto de candidatos de la consulta, en su capacidad de convocar y tender puentes. Colombia ya dio una señal de que quiere un cambio. Ahora falta que quienes aspiran a liderarlo estén a la altura de ese llamado.
Analista.
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