Si yo fuera Cepeda …
Miguel Gómez Martínez
Si yo fuera el candidato puntero Iván Cepeda no dormiría
Miguel Gómez Martínez
Si yo fuera el candidato puntero Iván Cepeda no dormiría. No podría conciliar el sueño sabiendo el legado que el gobierno Petro le entregaría. En lo fiscal me desvelaría un déficit que, dependiendo de las metodologías es mínimo del 7%, pero si utilizamos las tasas implícitas que arroja el mercado de deuda, estaría por encima del 8 por ciento del Producto Interno Bruto. Acidez estomacal tendría al constatar la iliquidez del gobierno que reflejan los míseros saldos de la cuenta del Tesoro en el Banco de la República. Pánico me daría saber que el gobierno se está endeudando, a corto plazo, a tasas que rodean el 13,693 por ciento anual para un vencimiento en marzo de 2027. Me preocuparía mucho que la calificación del país haya descendido a BB-, la más baja desde principios de siglo y que cada trimestre el castigo de las calificadoras de riesgo se profundiza. Deprimente me resultaría aceptar que, en agosto de 2022, la deuda pública de la Nación era de 804 billones de pesos y al cierre de febrero de este año superaba los 1.238 billones de pesos y lo que falta de aumento hasta el 7 de agosto. Me preocuparía que 10 de los 24 millones de trabajadores del país se autodefinan como empleados "por cuenta propia" lo que refleja la magnitud de la cultura del rebusque y la baja productividad del trabajo. No podría descansar al saber que los ocupados en la administración pública, o sea la burocracia, ya son 3,1 millones mientras los empleos industriales apenas superan 2,7 millones. ¿Qué hacer con unas exportaciones que hace cuatro años eran de 57.115 millones y en 2025 apenas llegaron a 50.199 millones de dólares? ¿Cómo crecer cuando el déficit comercial alcanzó el mayor nivel histórico 16.376 millones de dólares? A mí me quitaría el apetito saber que no competimos ni tenemos oferta exportable para poder ir reduciendo el endeudamiento. Depresión tendría al constatar la monumental destrucción de valor de la primera empresa del país, Ecopetrol, que hace cuatro años tuvo ingresos por 160 billones de pesos y utilidades por 33,4 billones de pesos para cerrar el 2025 con 120 billones de pesos en ingresos (-25%) y con una caída del 73 por ciento en utilidades (9 billones de pesos). Escandalizado estaría con el proyecto de presupuesto para el 2027 presentado por el gobierno que prevé un monto de 601 billones de pesos cuando en 2023 era de 405 billones. Peor aún si se observa que 358 billones estarán destinados a funcionamiento, 100 billones al pago de la deuda y tan sólo 88 billones a inversión. Si fuera Cepeda no dormiría porque, si triunfo, recibiré una economía insostenible y con el reto de hacer un ajuste brutal o entrar en un escenario de fuga hacia adelante con populismo, crisis externa y cesación de pagos. Abelardo y Paloma tampoco deben dormir. Coletilla: Ecopetrol ratifica que las normas de gobierno corporativo son un embeleco si las juntas sólo representan el poder corporativo y no ejercen su función con valentía.
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