Agathe Porte: Un toque francés con estilo criollo
Agathe Porte lleva más años viviendo en Chile de lo que lo hizo en su país natal, Francia
Agathe Porte lleva más años viviendo en Chile de lo que lo hizo en su país natal, Francia. Llegó a los 26 años desde París con su marido, Hubert Porte (presidente de Eramet Chile desde 2023), a Temuco para emprender en el sector forestal. Un par de años después se fue a trabajar a Santiago sola y viajaba todos los fines de semana al sur. Fue una época difícil, cuenta Porte, sin redes y lejos de su esposo, aunque ese paso le permitió retomar su carrera en márketing. Al tiempo, además, el matrimonio se estableció en la capital. Desde entonces todo fluyó: a inicios de los 90, fundó una de las primeras agencias de márketing relacional en Chile, luego se asoció con BBDO Chile. En 2012 asume como su CEO hasta 2018. Ahí deja el rol ejecutivo para tener la libertad de tomar directorios.
Con una amplia trayectoria en gobierno corporativo, márketing y comunicaciones, el primero fue BNP Paribas Cardif Chile (desde 2019). Un año antes se integró al directorio del Instituto de Directores de Chile y de Icare, donde además preside el Círculo de Marketing. Ahora llega a la mesa de CCU, como independiente apoyada por Consorcio.
Con todo, hoy, a los 61 años ya juega de local: tiene tres hijos (dos hombres y una mujer) y dos nietas (3 años y 6 meses), todos nacidos en el país. Por eso, dice, es casi una chilena más. Sin embargo, el toque galo está presente a diario con quesos y vino tinto, que disfruta como todo francés de "tomo y lomo". El preferido es reblochon , un clásico de Saboya.
Todos los años viaja dos veces a Francia, para ver a su familia y dos hijos que ahora viven allá. Se queda dos meses en una casa de campo que tiene en las afueras de París. En Chile, su vía de escape es la equitación. Tiene un caballo (Diamond Forever) y una yegua (Santanyi). Trata de montar todos los días en el club de polo, donde los tiene.
Del rol de los directores, dice que es importante no quemar etapas en el desarrollo profesional. "Uno tiene que ir creciendo en la organización e ir asumiendo las responsabilidades laborales que se vayan presentando, y una vez que llegas a la máxima instancia ejecutiva, como la gerencia, se puede pasar después a integrar un directorio. Si no se cumplen estas etapas, encuentro que es más difícil que las mujeres o las nuevas caras lleguen a los directorios de las empresas".