El Bolso se prendió a la pelea por la punta, tras cuatro triunfos consecutivos, y aprovechar la quita de tres unidades que sufrió el Carbonero, precisamente en su última derrota ante el tricolor.
La
Liguilla pondrá en juego el último clásico de la fase regular de la
Liga Uruguaya de Básquetbol esta miércoles, a las 21:15 horas (VTV Plus), en lo que será un partido clave en la pelea por el primer lugar de la tabla.
Peñarol, que parecía con holgura quedarse con dicha posición, sufrió en el partido frente a
Nacional en el Palacio, un doble revés, por la pérdida del encuentro, y a su vez, una denuncia que lo llevó a una sanción de tres puntos en el Tribunal de Penas. A esto se le sumó una inesperada caída ante
Defensor Sporting, mientras que el Bolso alineó cuatro triunfos consecutivos y se puso a tiro del Mirasol, con dos fechas por jugar, y un duelo pendiente ante
Aguada.
Peñarol echó mano rápidamente, prescindió de los servicios de
Mikh McKinney que perdió los dos partidos que jugó y apostó fuerte por un bicampeón de la NBA con
Miami Heat,
Norris Cole, que deslumbró en su debut ante Aguada, sobre todo en el tándem con
Santiago Vescovi, que fue la figura.
Este cambio suma una nueva preocupación en el perímetro, al que
Álvaro Ponce deberá adaptar su plantel, sabiendo que
James Feldeine, da licencias defensivas. Si
Leandro García Morales decide combinar a su nuevo extranjero, junto a Vescovi y
Nicola Pomoli, la presencia del dominicano en cancha, puede ser algo a explotar por el Carbonero.
El DT tricolor aún cuenta con cuatro extranjeros (Feldeine,
Connor Zinaich,
Erik Thomas y
Ernesto Oglivie), pero deberá decidir cuales tres utilizará, sobre todo pensando en que no tendrá a
Gianfranco Espíndola, que fue suspendido por cuatro partidos.
Si prescinde de uno de sus internos para suplir dicha baja que tan buenos resultados le dieron cargando el rebote ofensivo, podría además tener problemas al bancar los centímetros de un aurinegro que viene de hacer mucho daño ante Aguada en la pintura.
Lo cierto es que para Peñarol es una oportunidad clave para cerrar el primer lugar, sacándole dos triunfos a su rival, con tres partidos por jugar. Por su parte, Nacional se juega su último tren. Si gana el clásico y el pendiente ante Aguada, quedará como único puntero, sabiendo además que el Mirasol tendrá la ventaja ante igualdad de puntos (exceptuando si el Bolso gana por 31 puntos o más).
El primer lugar hoy parece ser clave, para que el segundo y Aguada, se eliminen en semifinales.