Café literario
Sigue pendiente una reflexión del mundo cultural respecto de su apoyo a la "revuelta".
Aunque el ideologismo llevó a que un número significativo de artistas e intelectuales apoyaran el estallido de 2019, haciendo vista gorda o derechamente avalando sus manifestaciones más violentas, la cultura fue uno de los ámbitos donde la "revuelta" infligió al país un daño particularmente severo. La vandalización de monumentos de alto valor artístico, el ataque e incendio de museos y de edificios patrimoniales o la quema de iglesias, además de alterar dramáticamente el paisaje urbano, generaron una herida que en muchas de nuestras principales ciudades aún no termina de cicatrizar. Por eso es valioso el paso dado esta semana en Providencia, con la reinauguración del Café Literario del Parque Balmaceda.
Tanto este recinto como su par ubicado en el Parque Bustamante fueron objeto de irracional ensañamiento, a partir de octubre de 2019, siendo saqueados e incendiados y, con ello, coartada la intensa vida comunitaria que allí se desarrollaba. En efecto, hasta antes de esos hechos, miles de personas concurrían mensualmente a ambos lugares por los servicios de préstamo de libros, pero también para participar en talleres, actividades para niños o simplemente acceder a internet. De este modo, su vandalización no solo significó el daño material sufrido por dos inmuebles de reconocido valor arquitectónico, sino también el empobrecimiento de la calidad de vida de sus vecinos.
Consciente de esa inmensa pérdida, la exalcaldesa Evelyn Matthei se empeñó durante su gestión en recuperar ambos cafés, gestionando los recursos y promoviendo proyectos de restauración acordes con la calidad de las obras originales. El esfuerzo tuvo un primer fruto en 2023, con la reinauguración del espacio ubicado en el Parque Bustamante. En poco tiempo, este volvió a bullir de actividad, incluidos clubes de lectura, ciclos de cine o talleres de manualidades. Y esta semana, finalmente, el alcalde Jaime Bellolio -sucesor de Matthei- pudo celebrar la reapertura del Café Literario de Balmaceda. El proyecto tuvo un costo de $1.560 millones, en una remodelación que incluye entre sus novedades la ampliación de la sala infantil y la habilitación de una sala juvenil. La nueva etapa parte con una colección de 6.800 libros, pero la idea es llegar a los 21 mil, superando los 18 mil con que contaba el café antes de haber tenido que cerrar sus actividades.
Por cierto, también se mejoró la seguridad del recinto, instalando cámaras, láminas de protección en los vidrios y otros resguardos. Con todo, la experiencia de 2019 enseña que ninguna medida de ese tipo es suficiente cuando se ha roto el consenso social básico respecto de la inadmisibilidad de la violencia como mecanismo de presión, de visibilización de demandas o de acción política. Desde esa perspectiva, la recuperación material de aquello que el estallido destruyó representa otro paso en el cierre de una herida, pero debiera significar, además, un llamado a la reflexión para ese mundo cultural que guardó silencio o incluso alentó hechos que nunca debieron haber ocurrido.