Jueves, 23 de Abril de 2026

Universidad privada gratuita

ColombiaEl Tiempo, Colombia 23 de abril de 2026


Eduardo Behrentz
En muchos países alrededor del mundo sigue siendo cierto que el acceso a educación superior se encuentra condicionado por el ingreso familiar


Eduardo Behrentz
En muchos países alrededor del mundo sigue siendo cierto que el acceso a educación superior se encuentra condicionado por el ingreso familiar. En este contexto, en 2009 el emprendedor social Shai Reshef fundó la Universidad del Pueblo, institución privada de carácter virtual que no cobra matrícula y que en 2025 logró la prestigiosa acreditación de la Senior College and University Commission en Estados Unidos. Hoy supera los 100.000 estudiantes en más de 150 países, con alta participación de personas de bajos ingresos, migrantes y refugiados. Ofrece programas en inglés en administración de empresas, ciencias de la computación, salud y educación. No tiene campus físico ni clases magistrales. El aprendizaje se organiza en foros, trabajos y evaluación entre pares, apoyado en recursos educativos abiertos y en la participación de docentes voluntarios. Esta estructura reduce de forma significativa los costos de operación y permite escalar el acceso sin trasladar la carga financiera a los estudiantes. La innovación no está en la tecnología utilizada sino en el diseño del modelo operativo, en el que se elimina la matrícula como condición de entrada y en su lugar se cobran ciertos servicios como la aplicación de exámenes y la generación de certificados. No es una iniciativa marginal y cuenta con aliados de renombre como la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Nueva York (NYU), así como el apoyo de la Fundación Gates. Este caso es relevante para Colombia, donde la cobertura en educación superior sigue siendo limitada (alrededor del 50%) y donde el debate ha girado en torno a mecanismos de financiamiento y ampliación de cupos. Este enfoque ha ignorado que es hora de cuestionar la premisa de que estudiar implica altos costos en entidades públicas o privadas. Pensar en alternativas innovadoras exige revisar el marco regulatorio. Por ejemplo, un esquema sin campus y con participación de voluntarios no encajaría en los criterios de aseguramiento de la calidad en Colombia. Estos se centran en variables como planta profesoral con doctorado, relación docente-estudiante y producción investigativa; elementos que ciertamente son relevantes, pero que resultan insuficientes para evaluar modelos cuyo objetivo primario sea ampliar el acceso con pertinencia y eficiencia. En el contexto de las próximas elecciones presidenciales este debate se torna urgente. La discusión sobre cómo fortalecer nuestro sistema de educación superior no debe limitarse a más recursos o más cupos, sino a la apertura normativa que permita reconocer que existen diversas formas de lograr calidad. El desafío del nuevo gobierno no es llevar más estudiantes a un sistema con múltiples fallas estructurales, sino ser capaces de idear un mejor esquema en el que la educación terciaria sea una oportunidad para todos en lugar de un privilegio de pocos.
Rector@UniGermana.edu.co
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela