El ministro de Economía y Finanzas se refirió a la posibilidad de establecer un tope de gasto y señaló que es "un enfoque excesivamente simple de personas que no conocen la administración pública".
Ante el bajo crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y las nuevas proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas(MEF) que se ubican en un aumento del 1,6% del PIB para este año -las perspectivas de crecimiento previstas el año pasado eran de 2,6%-, el titular de la cartera, Gabriel Oddone, sostuvo que establecer un tope de gasto "es un enfoque excesivamente simple de personas que no conocen adecuadamente el funcionamiento de la administración pública".
El proyecto de ley de Presupuesto prevé modificaciones a la regla fiscal implementada en el período anterior y basada en tres pilares: meta de resultado fiscal estructural (depurado de los ciclos económicos), tope de aumento real del gasto y meta de endeudamiento neto. A partir de este año el gobierno prevé que "la política fiscal se orientará en función de un ancla de deuda, concebida como un objetivo de mediano plazo. Este ancla corresponde al ratio de deuda neta sobre PIB consistente con la sostenibilidad de las finanzas públicas". Según explicó el Poder Ejecutivo en la ley de Presupuesto, esto representa "un nivel de deuda prudente o segura" y no debe confundirse con el "límite de deuda".
Por otra parte, el Centro de Estudios para el Desarrollo(CED) había señalado que ante un "estancamiento" de la economía, era necesario establecer un ajuste del gasto con un recorte cercano a los US$ 500 millones.
"Los topeos del gasto en Uruguay se hicieron en (la década) de 1990, en el período pasado y demuestran que son muy efectistas comunicacionalmente y que después no se sostienen en el tiempo", dijo Oddone y agregó: "Es un enfoque excesivamente simple de personas que no conocen adecuadamente el funcionamiento de la administración pública, esto es mucho más complejo que establecer un tope".
"Es el típico ejemplo de lo que no se debe hacer", sostuvo Oddone ante la posibilidad de establecer un tope de gasto y añadió: "Esto no se resuelve con topes".
Metas fiscales
Oddone sostuvo que el bajo crecimiento de la economía en 2025 que alcanzó un 1,8% implicó una disminución en la recaudación del Estado de unos $ 10.000 millones (aproximadamente US$ 250 millones) menos de lo que el gobierno tenía previsto. "Sin embargo, las metas fiscales fueron cumplidas", señaló.
Por este motivo, el ministro de Economía y Finanzas consideró que el gobierno tuvo una "gestión proactiva del gasto". "Hicimos lo contrario al enfoque de motosierra del gasto público", dijo y agregó que esto significó un "trabajo quirúrgico de seguimiento cotidiano de gastos relevantes, inversiones y el manejo de un conjunto de aspectos de refuerzos presupuestales".
"No estamos cambiando las metas presupuestales que tenemos para este año. Nos mantenemos en que el resultado fiscal observado como el estructural y nuestras metas de deuda se van a cumplir", sostuvo Oddone aunque aclaró que el gobierno va a observar la situación con más claridad una vez que se comience a trabajar sobre la Rendición de Cuentas.
Recorte de gasto
Una de las alternativas que evalúa el gobierno en relación al bajo crecimiento de la economía está vinculado a un posible recorte de gasto. Oddone sostuvo que los capítulos de Infancia y Seguridad incluidos en la ley de Presupuesto "están blindados", por lo que no se introducirán cambios en esas áreas.
Oddone señaló que el resto de los capítulos se analizarán "con un enfoque quirúrgico y no de motosierra (para) lograr los resultados como lo hicimos el año pasado. Creemos que estamos en condiciones de hacerlo a pesar de que vamos a partir de una recaudación menor".
Crecimiento
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió hace algunas semanas que se prevé que el impacto del conflicto en el Medio Oriente será asimétrico para todos los países de América Latina. El organismo resaltó la diferencia entre los países exportadores de petróleo, que se verán beneficiados por los altos precios de la energía, y las naciones dependientes del turismo y de las importaciones de combustibles, que padecerán más.
El ministro de Economía y Finanzas sostuvo que durante su viaje a Washington (Estados Unidos) para las reuniones de primavera (en el hemisferio Norte) las autoridades del FMI resaltaron "la resiliencia de la economía internacional". "La discusión es cuánto dura (el conflicto) y cómo se internaliza en las economías, en crecimiento e inflación", dijo Oddone y agregó que si el conflicto se extiende durante los próximos dos meses, la economía mundial tiene la posibilidad de crecer a tasas cercanas al 3%.
En el caso de la economía uruguaya, se desaceleró en 2025 al crecer 1,8% en promedio frente a 2024, cuando se había expandido 3,3% ese año en comparación a 2023. Oddone sostuvo que este fenómeno "es una tendencia regional". "Además en Uruguay ocurrieron eventos idiosincráticos de la refinería de La Teja y la parada técnica de las plantas de UPM además de la sequía", agregó y resaltó que pese a este panorama, las exportaciones, el empleo y el poder de compra de los uruguayos aumentó.
Por otra parte, se refirió a los argumentos del Banco Central (BCU) sobre mantener la Tasa de Política Monetaria en 5,75%. El Central indicó que "los indicadores de actividad económica muestran señales de mejora en el primer trimestre de 2026". Sin embargo, Oddone sostuvo que "todo esto es muy frágil pero también reconocemos que el escenario internacional y el menor nivel de actividad que se registró el año pasado nos deja en un desafío importante para 2026".