RÉCORD . Entidad electoral aumentó en 137% el gasto en relación con las elecciones anteriores: pasó de S/190 millones (2021) a S/451 millones (2026). La mayor inversión fue en compras tecnológicas, entre las cuales destaca STAE, sistema que ya fue descartado para la segunda vuelta.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) duplicó sus gastos para la organización de los comicios del 2026 respecto a las elecciones generales del 2021. Entre octubre y marzo de ambos años, seis meses antes de cada proceso electoral, el desembolso pasó de S/190 millones (2021) a más de S/451 millones (2026), un salto de 137,5%.
Uno de los ejes centrales del gasto en el 2026 fue la inversión en materia tecnológica, entre ello la implementación de la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE). Este sistema formaría parte del conjunto de servicios de habilitación acondicionamiento y logística informática, adjudicado en febrero, cuyo monto superó los S/144 millones, el contrato más alto de todo el proceso.
Su implementación buscaba modernizar el proceso electoral mediante el uso de equipos informáticos, transmisión digital de datos y soporte automatizado en mesas de votación. Ahora, el uso de este sistema ha sido descartado para la segunda vuelta electoral tras las fallas reportadas el 12 de abril.
La abogada Mónica Yaya señaló que el aumento del gasto electoral debe evaluarse considerando que la ONPE maneja un presupuesto especial fuera de la Ley de Contrataciones del Estado, bajo un régimen excepcional con menor competencia y transparencia, por lo que debe justificar cada contratación.
El excontralor Fuad Khoury también pidió evaluar el aumento del gasto electoral con una auditoría técnica exhaustiva que revise en detalle el uso de los recursos, especialmente en contratos grandes. También señaló que es clave analizar el desempeño de las soluciones tecnológicas y verificar si las inversiones fueron bien planificadas y útiles.
STAE, el sistema cuestionado
Entre los gastos más notorios en materia informática para la implementación de STAE, figura la adquisición de impresoras por más de S/9,5 millones y laptops por más de S/30 millones. El 12 de abril, se reportaron diversas falencias en el uso de estos equipos: en decenas de centros de votación no pudieron ser instalados ni utilizados los USB, las laptops ni impresoras que formaban parte de este sistema.
Especialistas consultados coincidieron en que la incorporación de tecnología representa un avance en los procesos electorales. No obstante, advirtieron que, sin una fase adecuada de pruebas y validación, estos sistemas pueden no responder como se espera.
Erick Iriarte, especialista en derecho digital, sostuvo que los problemas registrados en la implementación del sistema STAE no pueden atribuirse únicamente a la herramienta tecnológica, sino también a una serie de fallas acumuladas en la logística, la asistencia técnica y la preparación previa.
La tecnología ?explicó? por sí sola no garantiza eficiencia si no está acompañada por planes de contingencia, pruebas adecuadas y condiciones operativas básicas, como acceso a electricidad o conectividad, que fueron las grandes fallas en muchas mesas.
Más gastos
Tras revisar la lista de gastos de la ONPE, también se identificaron diversos ítems que resultan inusuales para una entidad electoral. Uno de los grupos más llamativos corresponde a artículos decorativos y de regalo. Se incluyen compras como toritos de Pucará y cuadros decorativos, que no tienen vínculo con la preparación de elecciones. También figuran llaveros publicitarios y pelotas antiestrés.
Otro bloque está relacionado con mobiliario y acabados de oficina de mayor costo como la adquisición de sillas revestidas en cuero, decoración de local para eventos de la institución, adquisición de cortinas y aire acondicionado.
En materia de seguridad, también se detectaron compras poco habituales, como chalecos antibalas. Este tipo de equipamiento suele estar a cargo de la policía o las Fuerzas Armadas, por lo que su adquisición por la ONPE resulta atípica.<FFFC>