TRANSICIÓN . La exitosa empresa tecnológica eligió como nuevo CEO a su jefe de ingeniería de hardware. Con 25 años en sus filas, Ternus asumirá varios retos, entre ellos acelerar el paso en la carrera de la inteligencia artificial, enfrentar la escasez de suministros y lidiar con Donald Trump.
Si había dudas de que Tim Cook estaría a la altura de Steve Jobs cuando lo sucedió como CEO de Apple en el 2011, hoy prima la certeza de que no hubo mejor elección. Bajo el mando de Cook, el gigante tecnológico no solo llegó a ser la empresa más valiosa del mundo, sino que tuvo un notable salto en términos de diversificación. Hoy la compañía está lista para el siguiente cambio de mando y esta vez John Ternus será quien maneje el timón.
Ternus, de 51 años y quien estaba al frente de la ingeniería de hardware de Apple, fue anunciado esta semana como nuevo CEO de la empresa. En los 25 años que lleva ahí escaló hasta supervisar el elogiado desarrollo del iPhone, el iPad y la Mac. Pero el reto que asumirá desde el 1 de setiembre es mayúsculo, sobre todo por los logros de su antecesor.
Cook convirtió a la compañía de la manzana mordida en un imperio descomunal que pasó de tener una capitalización bursátil de alrededor de US$350.000 millones cuando llegó al cargo a superar los 4 billones en la actualidad. Aunque el despegue de Nvidia ?ligado al avance de la inteligencia artificial (IA)? en los últimos años convirtió a esa empresa en la más cotizada del mundo, la creadora del iPhone compite por el segundo puesto con Alphabet, matriz de Google.
Descrito por la prensa como capaz y ambicioso, Ternus se aleja un poco del perfil idealista de Jobs y ejecutor de Cook. Es más bien un constructor, cuya elección parece apuntar a lograr cierta continuidad. ?Apple ha elegido a un ingeniero que se encargaba directamente de la parte del producto. Estamos hablando de una transición suave, no de un cambio drástico. No es un visionario, sino alguien que construye cosas?, dice a El Comercio Omar Flórez, doctor en Computación e investigador peruano en IA.
Otro punto importante es que en esta transición Cook no se jubila, sino que permanecerá ligado a la compañía en el cargo de presidente ejecutivo, lo que también podría influir en los retos que Ternus tiene por delante.
?Desafíos impostergables?
Apple lleva varios años lidiando con una deuda pendiente, pues se ha mantenido relegada en la competencia de la IA. Flórez explica que cada vez con más frecuencia se critica a la empresa por no crear su propio modelo de inteligencia artificial, aunque no coincide en que eso sea una desventaja.
?Hay quienes dicen que en realidad lo que está haciendo Apple es esperar que el ecosistema de inteligencia artificial madure para construir encima de eso. Mientras tanto, ellos siguen enfocándose en las cosas en las que son buenos, que son el sistema operativo, el hardware y el celular?, apunta.
Aunque tal vez no inmediatamente, Ternus es el llamado a afinar el enfoque en IA. Por lo pronto, Apple mantendrá su alianza con Google y seguirá usando el modelo de IA Gemini en una colaboración millonaria.
Jesús Véliz, periodista de tecnología e innovación, señala que Ternus tiene importantes retos a nivel técnico a mediano y largo plazo. El primero es que la empresa ya debe pensar en la era pos-iPhone, un producto que sigue representando el gran ingreso de Apple.
?Por cada dólar de la compañía, 50 centavos son de un iPhone. Con Tim Cook la tasa se fue reduciendo considerablemente, porque él fue el hombre de los servicios de Apple, empezó a avanzar en las suscripciones, en los pagos mensuales, convirtió un servicio en liquidez. Pero ahora es momento de pensar en la era pos-iPhone?, dice el especialista.
A la vez, apunta que Ternus no va a tomar decisiones inmediatas, sino que seguirá la hoja de ruta que recoge los planes para los próximos tres o cuatro años. ?Recién vamos a ver los cambios de Ternus del 2030 en adelante?, apunta.
?El factor Trump?
Otro punto clave en el futuro de la empresa será la relación del próximo CEO con Donald Trump, con quien Cook mantuvo una buena relación ? el presidente lo elogió públicamente esta semana? mientras sorteaba las consecuencias de la guerra comercial y arancelaria lanzada por el líder republicano contra países de Asia. Apple tiene extensas cadenas de suministro de fabricación en esa parte del mundo, especialmente en China.
Véliz afirma que aunque en este momento las relaciones entre Apple y Trump ?están bien? y Apple tiene la manía ejecutiva de acaparar la producción, vivimos en una escasez de componentes que se va acentuando debido a que los constructores hoy optan por hacer memorias de almacenamiento para centros de datos de inteligencia artificial y no para teléfonos.
?Apple tiene que moverse para complacer al gobierno de Trump, pero a la vez maniobrar con China, un mercado donde está creciendo mucho. El reto es juntarse con esos dos gigantes en medio de una escasez de componentes. Cook tuvo un perfil de concertador y ahora Ternus tendrá que maniobrar en esa línea. No lo va a poder hacer solo?, concluye el experto. <FFFC>