Examen . El IPE analizó las propuestas en materia educativa de Fuerza Popular, Juntos por el Perú y Renovación Popular y advirtió que estas presentan vacíos en su financiamiento y carecen de estrategias concretas de ejecución.
La educación en el Perú enfrenta serios retos estructurales asociados con la infraestructura y equipamiento, el desempeño docente y el acceso a educación superior de calidad, entre otros. Fuerza Popular (FP), Juntos por el Perú (JP) y Renovación Popular (RP) reconocen la urgencia de reformas en el sector. Sin embargo, sus propuestas omiten restricciones presupuestarias y carecen de estrategias concretas de ejecución, en un contexto en el que la alta rotación ministerial del sector ha debilitado la continuidad de las políticas educativas.
?Infraestructura en estado crítico?
Al cierre del 2025, 27.000 locales educativos (48% del total) requieren sustitución total por representar un alto riesgo de colapso para 1,2 millones de estudiantes. Este problema es más grave en las localidades más pobres, donde hasta el 60% del alumnado está en riesgo, el doble que en los distritos de mayores recursos. Según el Minedu, la brecha total de infraestructura asciende a S/172.000 millones, 20 veces el presupuesto anual de inversión para el 2026.
En este contexto, FP propone el programa ?escuelas seguras? para reconstruir colegios con infraestructura dañada y la creación de 3.000 nuevas escuelas. Esta última es una medida ineficiente que dispersaría los ya limitados recursos del sector: menos del 1% del ausentismo escolar se explica por la falta de un centro educativo cerca. Por su parte, JP plantea reducir la brecha en un quinto al 2031, elevando la inversión al 6% del PBI. Esta meta es inalcanzable considerando que el nivel actual es de apenas 0,8% y, sin un planeamiento adecuado, requeriría recursos que dejaría sin presupuesto a otras necesidades urgentes del país o ejercería presiones sobre la sostenibilidad fiscal. Finalmente, en el debate presidencial, RP mencionó que se utilizaría inversión privada para la refacción de colegios. Sin embargo, no hubo mayor detalle y su plan de gobierno no incluye ninguna estrategia formal sobre el tema.
?Aumentos remunerativos sin freno?
Los aumentos remunerativos a docentes explican la mitad del incremento del gasto en educación entre 2021 y 2025. En particular, sus remuneraciones crecieron 5,1% anual en promedio en ese periodo, más que las de cualquier otro funcionario público, presionando el ya debilitado equilibrio fiscal. Sin embargo, estos incrementos no han estado ligados a ninguna mejora en el aprendizaje: de acuerdo con las evaluaciones muestrales del Minedu, en el 2024, apenas tres de cada 10 alumnos de cuarto de primaria alcanzaron un rendimiento satisfactorio en matemáticas o lectura, sin avances significativos frente a años previos.
Pese a ello, FP, RP y JP no pondrían ningún freno al creciente gasto en remuneraciones y pensiones. El más grave es JP que plantea nombrar al 90% de profesores y que ninguno gane menos de 1 UIT (S/5.500). Si bien FP y RP no han prometido expresamente incrementar remuneraciones, recientemente, junto con JP, votaron a favor de aprobar por insistencia elevar las pensiones de maestros jubilados y cesantes, lo que tendría un costo permanente de por lo menos S/8.000 millones anuales, según el Consejo Fiscal.
?Equipamiento inadecuado?
El equipamiento en colegios públicos es la principal preocupación para las familias. Según el INEI, el 22% de peruanos opina estos son malos o muy malos, más que la infraestructura (18%), la dotación de materiales (12%) o la calidad de la enseñanza (8%). Ante ello, FP propone la adquisición de 6 millones de laptops o tablets. Sin embargo, sin un adecuado plan de mantenimiento, muchas quedarán inoperativas: según el Censo Escolar 2025, una de cada cinco computadoras o laptops en colegios públicos no funciona. JP y RP no han incluido ninguna propuesta para mejorar el equipamiento en las escuelas en sus planes de gobierno.
?Educación superior en riesgo?
En el 2024, tres de cada 10 peruanos habían completado la educación superior (universitaria, técnica o posgrado), un avance frente a inicios de los 2000, cuando apenas superaba el 21%, según el INEI. A pesar de ello, en las últimas dos décadas, la proporción de egresados universitarios que se desempeñan en ocupaciones que no requieren educación superior ha aumentado, sobre todo entre los jóvenes: en el grupo de 25 a 35 años, se elevó de 46% en el 2004 a 57% en 2024, mientras que en el de 35 a 45 años, de 42% a 51%. Estos resultados se producen en un contexto de debilitamiento institucional de la Sunedu tras la aprobación de la Ley 31520 en el 2022, respaldada por FP, RP y el bloque magisterial, lo que ha impulsado la creación de universidades públicas. Pese a los cuestionamientos, las tres agrupaciones políticas analizadas votaron, recientemente, a favor de la creación de dos universidades públicas (en Loreto y Puno).
En este contexto, es crucial fortalecer la calidad de las universidades existentes. Al respecto, FP y JP proponen la implementación de un sistema de aseguramiento de la calidad de la educación superior que monitoree y evalúe a las instituciones educativas. En tanto, RP no incluye ninguna propuesta sobre el tema. Asimismo, solo FP y JP proponen la creación de una entidad que alinee la oferta educativa con las necesidades del mercado laboral. Actualmente existen herramientas como Ponte en Carrera (2015) y Mi Carrera (2025), por lo que el reto reside en fortalecer el trabajo articulado entre el MTPE y el Minedu para integrar y mantener actualizada la información, entre otras tareas pendientes incluidas en el Marco Nacional de Cualificaciones.
?Becas y apoyo estudiantil?
La formación superior ofrece retornos significativamente mayores en términos de ingresos laborales, especialmente cuando se logra culminar los estudios. Mientras que completar la secundaria incrementa los ingresos laborales en alrededor de 13%, terminar una carrera universitaria los eleva en cerca de 50%. En este contexto, las becas han sido un instrumento clave para ampliar el acceso a este nivel educativo. En el 2025, Pronabec duplicó el número de beneficiarios de Beca 18 respecto al 2024 (de 10.000 a 20.000), lo que elevó el total de becas otorgadas a alrededor de 30.000, 1,6 veces más que en el 2024 y 2,5 veces por encima del nivel prepandemia.
Al respecto, los tres partidos plantean expandir Beca 18 o crear nuevos esquemas de apoyo estudiantil. FP propone duplicar el acceso a becas y créditos, sobre todo para grupos vulnerables. JP plantea alcanzar 120.000 beneficiarios de Beca 18 hacia el 2031, asignando recursos adicionales a universidades e institutos según el número de becarios que reciben, y crear la ?beca segunda oportunidad?, dirigida a jóvenes de 22 a 29 años, para promover su inserción laboral. RP, por su parte, propuso en el debate crear el programa Crédito 23 para maestrías en el extranjero y ampliar Beca 18 a 50.000 beneficiarios utilizando ahorros del Estado como fuente de financiamiento. El otorgamiento de becas y apoyo estudiantil a centros educativos de calidad fortalece la formación de capital humano. Su dación planificada y ejecutada adecuadamente debe preservarse frente a otras medidas de alto costo fiscal y cuestionado impacto.
Así, los principales desafíos radican en cerrar brechas de infraestructura y equipos, mejorar la calidad del servicio, fortalecer el desempeño docente y asegurar una adecuada articulación entre la educación superior y el mercado laboral. Sin un liderazgo sólido en el sector, los altos retornos de la educación seguirán siendo una promesa incompleta para millones de estudiantes. <FFFC>