Un Correa fogoso y un arquero juvenil devuelven a Colo Colo a la cima
En el 2-1 sobre la U. de Concepción, el ariete cordobés salió al rescate de un equipo que volvió a ganar en "tierra bendita", porque este año superó al Campanil y dos veces a los lilas en Collao. Gabriel Maureira (19) no desentonó en la portería. Maximiliano Romero también regresó al gol.
Desahogo de goleador. Después de cinco partidos lejos del gol y dos sin participar por una seguidilla de molestias físicas, la pelota buscó el imán de Javier Correa en el área chica -córner de Claudio Aquino- y el ariete acertó de cabeza (90+2'), volviendo al rito sagrado.
"Me preparo para estar, después el 'Tano' (Ortiz) tiene la difícil tarea de decidir yo o 'Maxi' (Romero), eso no implica que me rompa el lomo todos los días y me entrene al máximo. Uno no la pasa bien a veces y esto te da ánimo. No es fácil, me lesioné mucho, la crítica viene en base a lo que uno muestra, pero soy agradecido de la gente, el cariño que me da. Uno no la pasa bien, porque se prepara para jugar. Lo hablamos en la semana que hoy (ayer) se cortaba la mala racha de todo, porque un hijo (fue padre) siempre es una bendición. Hay que laburar para estar acá, romperse el lomo, sin ser soberbio, pero cuesta mucho estar acá, el doble que a los otros jugadores. La remé, hace un mes y medio que vengo lesión tras lesión, con dolor, no es fácil levantarse en la mañana, me siento un privilegiado, un bendito en esto; no fue fácil, pero tengo unos 'huevos' gigantes para llevarme todo por delante", fue el monólogo del artillero, resistido por parte de la hinchada y que tras el tanto celebró de cara a la gente.
Correa sacó a Colo Colo del barro en Collao, porque jugó un segundo tiempo incómodo, espeso, se le perdió la pelota, la misma que manejó con soltura y sentido en la primera parte a través de Álvaro Madrid y Felipe Méndez. El empate parcial de Osvaldo "Rocky" González (76'), custodia asignada a Joaquín Sosa en las pelotas detenidas, remeció al conjunto albo.
La ganancia colectiva se hizo consistente a partir de pequeñas batallas particulares. El "Tigre" Romero ganó la suya y volvió a convertir (no anotaba del 7 de marzo, ante Audax en La Florida). Esta vez cruzó un penal ante el meta José Sanhueza, tras una infracción que le cometió el zaguero David Retamal, y destrabó la jornada.
"Detalle no menor que conviertan los dos '9'. Fue una victoria merecida para estar en el lugar donde queremos estar", concluyó el DT Ortiz, que le entregó la capitanía al zurdo Diego Ulloa.
Maureira, gigante
El estreno como titular de Gabriel Maureira, arquero clase 2007, ante la lesión de Fernando de Paul (mañana será operado de una desinserción del isquiotibial derecho y su baja se estima en cuatro meses), dejó saldo feliz en Macul.
Hay jugadas que marcan bitácoras y el meta colocolino, que le ganó la pulseada a Eduardo Villanueva, tuvo una feliz: protagonizó un achique lleno de fundamentos ante un desmarque de Cecilio Waterman (8').
"Pudo ser el 1-0 y en esa salida se hizo grande y fue agresivo. Lo primero, me llama la atención su presencia, 19 años y gran estatura (1,93), lo que es difícil de encontrar acá en Chile y eso es importante, porque es la única forma de proyectar un arquero a Europa. Me sorprendió la tranquilidad con que jugó, se vio confiado en un contexto de mucha presión. Tomó buenas decisiones en los pases cortos, siendo parte del juego (...) Dos jugadas a revisar: un centro atrás donde da rebote y en la última acción del partido que sale lejos, lo cual me parece perfecto, pero no controla el balón, eso le pudo costar caro, pero en general me dejó muy buena impresión. No es habitual que en Colo Colo juegue un arquero de 19 años y él respondió, me causa alegría", analiza Jorge Rodríguez, mentor de porteros como Claudio Bravo y Eduardo Lobos, entre otros.
"Me tocó subir al primer equipo a Villanueva y Maureira, y trabajar con ambos, pensé que Eduardo tenía una leve ventaja por los procesos que tiene en el cuerpo, más pretemporadas junto a los arqueros grandes. Se los dije a ambos en su momento, 'ustedes serán los futuros arqueros de Colo Colo'. El arco está bien cubierto, porque más atrás viene Santiago Tapia también. Guillermo responde al perfil que pide el arco del club; hizo un muy buen achique en el partido, en el gol que le convierten estaba muy tapado; estuvo a la altura, los arqueros se hacen jugando. Tanto él como Villanueva son buenos con los pies, fuertes en el juego aéreo y aunque son altos son rápidos para achicar, están bien formados y tienen carácter", expone Jorge Martínez, exentrenador de arqueros en Pedrero y en cuyo ciclo Brayan Cortés y De Paul fueron nominados en forma conjunta a la selección.
"Me incliné por Gabriel (en lugar de Villanueva), porque podía resaltar sus características en este partido y funcionó en muchos sentidos, está preparado para estar en el arco de Colo Colo", finalizó Ortiz.