¿Es la hora del biogás? Colombia tiene energía en sus basuras
Colombia lleva un tiempo hablando de escasez de gas natural
Colombia lleva un tiempo hablando de escasez de gas natural. ¿Qué es el biogás y por qué empieza a sonar como parte de la solución? El biogás tiene un potencial significativo como fuente complementaria dentro de la matriz energética. Se genera de forma natural por la descomposición de los residuos dispuestos en un relleno sanitario, y si se captura y trata, puede convertirse en energía útil. A diferencia de otras fuentes renovables, ofrece generación continua las 24 horas, lo que resulta clave para la estabilidad del sistema. Con las reservas de gas natural cayendo en Colombia y la dependencia de importaciones creciendo, el biogás puede aportar una fracción relevante de la demanda energética en territorios con alta generación de residuos, contribuyendo a sustituir parcialmente el gas natural y fortalecer la seguridad energética regional. Urbaser opera una planta de biogás en Tunja, Boyacá. ¿Cómo funciona
y qué capacidad tiene? La planta opera mediante un sistema de captación activa con pozos y redes que extraen y concentran el gas generado por la descomposición de más de 800.000 toneladas de residuos dispuestos históricamente en el Parque Ecológico y Tecnológico de Pirgua. Actualmente captura cerca de 800 metros cúbicos por hora de biogás, con una concentración cercana al 50 % de metano, lo que permite destinarlo a generación eléctrica, uso térmico o acondicionarlo como biometano. Esa capacidad es suficiente para cubrir la totalidad de la demanda energética del Parque bajo un esquema de autoconsumo y, además, generar excedentes para venta a terceros. ¿Qué tan difícil es sostener una planta de biogás en el tiempo y cuándo empieza a dar retorno económico? El desempeño del sistema depende en gran medida de la gestión integral del relleno sanitario. Variables como la captación efectiva, el control de infiltraciones de aire, la gestión de humedad y la operación del campo de pozos tienen un impacto directo en la estabilidad del caudal y la calidad del gas. Urbaser lleva más de seis años en Colombia gestionando residuos, opera cuatro parques ecológicos y tecnológicos y maneja más de 650.000 mil toneladas de residuos al año, lo que da una base de experiencia real para este tipo de proyectos. Desde el punto de vista económico, requieren una visión de largo plazo: la fase inicial permite consolidar información clave del activo (caudal, composición, comportamiento) y reducir emisiones, para luego escalar el aprovechamiento. Los esquemas de retorno financiero adecuado superan los 10 años. ¿El biogás sirve solo
para generar electricidad o tiene otros usos? El potencial es amplio, aunque aún en desarrollo en Colombia. Más allá de la generación eléctrica, tiene una aplicación natural en usos térmicos industriales, como generación de vapor y calor en calderas, donde puede sustituir al gas natural o gas licuado del petróleo (GLP) en sectores con demanda continua. Además, mediante un proceso de ‘upgrading’ puede convertirse en biometano con calidad de red, habilitando su uso en transporte o inyección a sistemas de distribución. La tendencia internacional apunta en esa dirección, particularmente en Europa, donde el biometano ha ganado participación como sustituto del gas natural. En Colombia ese camino apenas comienza y requiere ajustes regulatorios y alianzas con el sector privado. De hecho, en Urbaser estamos evaluando oportunidades con algunas de las compañías más grandes del sector energético del país, que pueden ser claves para escalar estas soluciones e integrarlas a la infraestructura existente. ¿Qué tecnología hay detrás de una planta como la de Pirgua y qué retos persisten para replicarla? Hemos incorporado tecnologías de captación con control de vacío, una red de pozos optimizada y monitoreo continuo de variables críticas como la concentración de metano, oxígeno, presión y caudal, lo que permite una gestión más estable y eficiente del biogás. El sistema está diseñado para captar y controlar el biogás en un punto central, facilitando su aprovechamiento energético en etapas posteriores. En cuanto a los retos, los principales están en la gestión operativa del relleno, especialmente en el control de infiltraciones de aire, la estabilidad del campo de pozos y la evolución del biogás en el tiempo. A eso se suma un marco regulatorio aún incipiente para el biometano, particularmente en estándares técnicos y condiciones de inyección a red, y la necesidad de contratos de largo plazo que viabilicen este tipo de inversiones. Colombia genera más de 12 millones de toneladas de residuos al año. ¿Qué falta para que el biogás
se convierta en política energética? La captura de biogás evita la emisión de miles de toneladas de CO2 al año, un impacto comparable al retiro de 14.000 vehículos de circulación. Estos proyectos generan empleo calificado, dinamizan economías locales y mejoran la gestión ambiental. Convierten a las ciudades en actores activos del sistema energético, capaces de producir parte de la energía que consumen a partir de sus propios residuos. Para lograrlo a escala, se requieren condiciones habilitantes: planificación territorial, regulación que promueva el aprovechamiento energético, incentivos a la inversión y visión de largo plazo. El biogás articula gestión de residuos, seguridad energética y descarbonización, aprovechando un pasivo ambiental para generar energía, reducir emisiones y dinamizar economías regionales. Con una adecuada articulación público-privada, Colombia puede convertir sus residuos en una fuente energética confiable y fortalecer la resiliencia del sistema energético.