La Nación, Costa Rica
28 de abril de 2026
Andrey Amador siente que cada día hay evolución después de su grave accidente y ya hasta recibió permiso para subirse de nuevo a la bicicleta.
Andrey Amador volvió a subirse a la bicicleta con autorización de la cardióloga y disfruta al máximo cada pedalazo, consciente de que está vivo de milagro, después del aparatoso accidente que sufrió el pasado 20 de febrero, cuando se desplomó de la bici, mientras entrenaba a la Selección Nacional de Ciclismo de Ruta.
El mejor ciclista centroamericano de todos los tiempos y que se retiró del pelotón profesional en noviembre de 2024 no recuerda nada de ese terrible momento, pero ha puesto mucho de su parte para llevar una vida normal. Y algo cambió.
"Para mí como entrenador ahora es una obligación, que una persona que yo entrene, sea obligatorio hacerse una buena revisión del corazón", expresó Andrey Amador en entrevista con La Nación.
- ¿Que recuerda de ese día del accidente?
- Si le soy sincero, ese día fue muy extraño para mí, porque no me recuerdo de nada. Sí me recuerdo del día anterior, de por qué estábamos ahí. Estaba como seleccionador de ciclismo y había organizado un campamento en la zona donde pasó el accidente. Estábamos en Jacó y queríamos un entrenamiento de trasmoto. Yo no recuerdo qué me pasó ese día, la caída y cómo fue.
- ¿Y después?
- Cuando llegué al hospital, a nivel médico me dijeron que por cómo lo vieron los que estuvieron ahí y lo que me pasó y la parte de los cardiólogos, qué provoco que me cayera y que no me protegiera, porque cuando uno se cae, el cuerpo se defiende. Usted saca la mano y pone un poco el cuerpo, pero yo no lo hice. El golpe me lo llevé en la cabeza y fue lo que me provocó que haya sido más lenta la recuperación.
- ¿No se acuerda de nada?
- No me acuerdo, diez minutos antes y ya los posteriores me recuerdo casi que diez días después, que fue cuando me levanté. De que me trasladaron en avioneta y todo eso, yo no me recuerdo nada.
"Sin embargo, sí tengo los compañeros con los que estuve ahí, que me dijeron que yo pude hablar con ellos. Yo hablaba, pero no me acuerdo. A nivel del hospital, ellos sí saben que eso ocurre, puede haber consciencia, pero con la parte de la inflamación a nivel cerebral, luego uno no se acuerda de nada".
- ¿Y eso es normal?
- En ese aspecto los doctores estaban tranquilos, lo veían normal. De hecho que me operaron del corazón, me pusieron un desfibrilador y ya por dicha estoy en la casa. De hecho que ya salgo, la cardióloga ya me dio el visto bueno para poder salir poquito a poco en bicicleta y ya hasta he andado en bicicleta con mi esposa.
- ¿Está usando una bicicleta especial?
- Contento con la familia de Specialized, que me han colaborado para que pueda andar con una bicicleta eléctrica, que me va a impulsar a poder hacer un poco más de tiempo, y poder acompañar a personas con las que yo entrenaba y que obviamente van más rápido. Tal vez a un pulso que no es el que me recomiendan ahora, pero con la bicicleta eléctrica lo puedo hacer.
- ¿Qué es lo primero que recordó al recuperar la consciencia?
- Mi familia y el no entender por qué estaba ahí, luego me fueron contando y yo fui atando cabos de que me caí en bicicleta. No fue una caída normal, como lo que pasó. A veces usted puede quedarse un poquito mareado y luego usted ata los cabos rápido, pero ahí no. Estaba hasta medio enojado, yo decía que qué hago aquí y que me llevaran a la casa. Había un daño, estaba ahí con mi familia y me costó.
- ¿Qué siguió después?
- Casi que fue recordar la consciencia y empezar casi de inmediato la rehabilitación, porque dicen que es clave. Cuando hay un golpe a nivel cerebral es clave empezar la rehabilitación casi de inmediato. Hay unos protocolos y me tocó durísimo, se me complicó.
- ¿Cuando le hicieron la cirugía para ponerle el desfibrilador estaba consciente?
- Sí, ya estaba consciente, me hicieron muchísimos exámenes, de qué fue lo que me provocó la caída, del por qué yo perdí la consciencia encima de la bicicleta y me operaron. Y de paso aprovechar para dar un mensaje, porque vea, lo podía decir yo, si no me ha pasado nunca nada qué me va a pasar ahora. Hay muchísima gente que se mete en el deporte, a niveles de exigirse a tope, entonces que se hagan una buena revisión.
"No cuesta nada ir donde un buen cardiólogo, que diga que sí, que usted está bien y que lo puede hacer de una manera tranquila, o ver un riesgo y que luego puede ser tarde. Hay personas que ahora mismo andan en bicicleta, entrenando, llevando pulsaciones al 1.000, al 100% y no se han hecho una revisión de que si son aptos o no para llegar a esos esfuerzos".