Conozca el nuevo motor de rentabilidad y competitividad
En un entorno empresarial altamente volátil y clientes cada vez más exigentes, operar bajo la intuición o el "olfato" logístico es un riesgo financiero que las compañías ya no pueden permitirse
En un entorno empresarial altamente volátil y clientes cada vez más exigentes, operar bajo la intuición o el "olfato" logístico es un riesgo financiero que las compañías ya no pueden permitirse. Integrar Internet de las Cosas (IoT) y big data ha dejado de ser una apuesta tecnológica de vanguardia para convertirse en el corazón estratégico de la rentabilidad y competitividad. Hoy, la gestión de inventarios ha pasado de modelos reactivos a sistemas predictivos y autónomos. Para José John Fredy González Veloza, científico de datos senior y profesor de posgrado de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Básicas de la Fundación Universitaria Los Libertadores, la mayor revolución de estas tecnologías es que les ha permitido a las compañías pasar de operar "a ciegas" a tener visibilidad predictiva y en tiempo real. "Históricamente, las empresas contaban cajas manualmente y se daban cuenta de que faltaba un producto cuando el estante ya estaba vacío. Hoy, gracias a los sensores conectados (IoT) y al análisis masivo de información (big data), la mercancía "habla". Así, las empresas pueden rastrear el recorrido de un producto segundo a segundo, monitorear su temperatura y, lo más importante, utilizar algoritmos para predecir exactamente qué, cuándo y dónde un cliente comprará un artículo", señala González. Así, apunta Luis Enrique Fajardo Jiménez, experto en logística y profesor del Cesa, La Sabana y la Javeriana, la logística ha dejado de operar con supuestos- eliminando en gran parte de la incertidumbre operativa- cambiando por completo la lógica del inventario. "Ya no se trata de acumular stock "por si acaso", sino de sincronizar el inventario con la demanda real. El resultado es menos quiebres, menos sobreinventario y una mejora directa en el nivel de servicio". Beneficios e impactos Integrar estas tecnologías de IoT y big data dentro de la operación, posibilita la gestión almacenes inteligentes que, explica Fajardo, no se trata solo de un proceso de automatización sino la capacidad de decisión en tiempo real, lo que se traduce en operaciones más rápidas, menos errores y mayor productividad. "Estas tecnologías permiten integrar robots, sistemas de gestión de almacenes (WMS) y modelos omnicanal, convirtiendo el almacén en un nodo estratégico dentro de la cadena. Hoy el almacén ya no es un lugar de almacenamiento. Es un centro de inteligencia operativa", apunta Fajardo. De acuerdo con González Veloza, el uso e implementación de IoT y big data en la gestión de inventarios impacta directamente la rentabilidad y la experiencia de cliente, ofreciendo, potentemente tres grandes beneficios: Uno: la liberación de capital y reducción de costos, pues al predecir con exactitud la demanda, las empresas ya no necesitan bodegas llenas de mercancía, lo que reduce los costos de mantener inventarios entre un 15 por ciento y un 25 por ciento anual. Dos: la mejora en el servicio al cliente, ya que asegura que el producto siempre esté disponible para la venta (evitando millonarias pérdidas por artículos agotados) y optimiza las rutas de entrega para garantizar que los pedidos lleguen a tiempo y completos. Y, tres: sostenibilidad y freno al desperdicio, que en sectores como alimentos o farmacéutico, permite monitorear la cadena de frío en tiempo real y evita que toneladas de productos se dañen. Además, la optimización de rutas disminuye el consumo de combustible y las emisiones de carbono al evitar que los camiones hagan viajes vacíos.