Pausa táctica del Emisor, pero vendrían nuevas alzas
La decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 11,25% el 30 de abril, marcó un giro frente a las expectativas del mercado, que en su mayoría anticipaban un nuevo aumento entre 50 y 75 puntos básicos
La decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 11,25% el 30 de abril, marcó un giro frente a las expectativas del mercado, que en su mayoría anticipaban un nuevo aumento entre 50 y 75 puntos básicos. Hay que recordar que el Emisor hizo dos subidas de 100 puntos básicos en su tasa en enero y marzo. La pausa, tras el desencuentro de la junta del 31 de marzo en la que el ministro de Hacienda, Germán Ávila se retiró antes de terminar la junta pero cuando ya se había decidido el incremento, parece ser táctica, pero no el final, pues este año habrá posibilidad de modificar la tasa en otras cinco oportunidades, la próxima en junio, cuando ya esté elegido un nuevo Presidente de la República. De todas maneras la inflación sigue siendo el principal motivo de preocupación. En marzo de 2026, la variación anual del IPC se ubicó en 5,56%, todavía muy por encima de la meta de largo plazo del 3%. Además, la inflación básica y las expectativas de precios continúan elevadas, lo que limita el espacio para recortes y mantiene vigente el sesgo contractivo. Uno de los choques más relevantes ha sido el incremento del salario mínimo superior al 23% para 2026, señalado por diversos analistas como un factor que reactivó presiones inflacionarias, especialmente en servicios, comercio y costos laborales indexados. El propio banco central colombiano había advertido que este aumento elevó las expectativas inflacionarias para cierre de 2026. También pesan factores externos. El conflicto en Medio Oriente elevó la incertidumbre sobre energía, combustibles y cadenas logísticas, mientras las tasas internacionales siguen relativamente altas. Eso obliga a Colombia a conservar un diferencial atractivo de tasas para evitar salidas de capital y presiones cambiarias. De todas maneras, el incremento de las tasas encarecen el crédito hipotecario, comercial y de consumo. Y la decisión puede interpretarse como un intento de balancear dos riesgos: subir más y frenar en exceso la actividad económica, o no actuar y permitir un nuevo desanclaje inflacionario. Hacia adelante, el dato decisivo será la inflación de abril y mayo, junto con otros indicadores. hay Efectos en varios frentes económicos Para el portal MejorCDT, el alza de tasas se está viendo en el ahorro pues los CDT han alcanzado niveles cercanos al 13% efectivo anual. Para David Susa, experto financiero y fundador de MejorCDT, en el actual contexto de tasas, es natural que algunos inversionistas consideren esperar a mayor claridad política o al desenlace del ciclo electoral antes de tomar decisiones de inversión. Sin embargo, esa expectativa puede terminar teniendo un costo financiero relevante. Por su parte, un análisis del Banco Popular consideró que fue positivo que los incrementos de tasa de política monetaria que se habían realizado daban espacio para un periodo de pausa en el incremento. Especialmente, al tener en cuenta el alto grado de incertidumbre que existe a nivel local e internacional (en especial por el precio de los combustibles) y mientras se obtiene más información que contribuya a tomar futuras decisiones. De acuerdo con Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, a pesar de la pausa en los incrementos, el balance de riesgos sugiere que el ciclo de endurecimiento de tasas del banco central colombiano aún no ha concluido. Desde otra visión, Jackeline Piraján, economista principal DAVIbank, dijo que las preocupaciones siguen parecidas a las que se veían en mes anteriores por alguna parte de la junta. Para la analista de DAVIBank, cuando vemos los fundamentales, primero se resalta que las expectativas de inflación a final de año siguen siendo elevadas, señaló.