Starmer enfrenta difícil test en comicios locales en Reino Unido
Se prevé que en las elecciones de hoy y mañana crezcan Reform UK y los Verdes, lo que presionará al líder laborista.
Con una popularidad en descenso, el Primer Ministro británico, el laborista Keir Starmer, tendrá un difícil desafío en las elecciones locales de hoy y mañana en Reino Unido, que predicen un ascenso del partido antiinmigración Reform UK y de los Verdes.
Una encuesta de YouGov mostró que solo el 24% de los británicos tiene una buena opinión de Starmer, que llegó al poder en julio de 2024, mientras que el 69% tiene una valoración desfavorable.
Por dicha razón, estas elecciones locales parciales, en las que no se vota por las alcaldías de ciudades como Londres, aunque sí en los consejos municipales de 32 de sus distritos, se ven más como un examen para Starmer, casi en la mitad de su legislatura, que termina en 2029.
En los comicios locales, además de Londres, cuyo alcalde se elegirá en 2028, no se votarán los máximos responsables de ciudades como Liverpool o Newcastle. Tampoco habrá elecciones de los gobernantes municipales de Manchester o Birmingham, pero sí de sus áreas metropolitanas (Greater Manchester y West Midlands).
Posible revés en Gales
Además de elecciones locales, habrá comicios regionales en Gales, donde gobiernan los laboristas, y en Escocia, con los nacionalistas en el poder.
El partido de derecha Reform UK, liderado por Nigel Farage, tendría una fuerte subida de votos, igual que los Verdes, que están experimentando un visible ascenso desde que Zack Polanski asumió el liderato en septiembre de 2025, con un programa claramente orientado a la izquierda.
Las encuestas sugieren que el Partido Laborista perderá el control del gobierno autonómico en Gales, por primera vez desde que instauró su propio parlamento hace 27 años. Un sondeo de YouGov mostró a Reform UK prácticamente empatado en Gales con el partido independentista Plaid Cymru.
Por otra parte, cuando Starmer llegó al poder en julio de 2024, poniendo fin a catorce años de gobiernos del Partido Conservador, los laboristas confiaban en hacerse con el control en Escocia por primera vez desde 2007. Pero las encuestas sugieren ahora que el Partido Nacional Escocés (SNP) seguirá en el poder, y que Reform UK podría superar a los laboristas y quedar en segundo lugar.
Presión sobre liderazgo
Los británicos, que votaron por un cambio en 2024 tras más de una década de poder conservador, ven que el nivel de vida no ha mejorado. Starmer no ha logrado reactivar el crecimiento y ha acumulado errores políticos. Su impopularidad aumentó en los últimos meses por nombrar embajador en Washington a Peter Mandelson, pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Un mal resultado en los comicios podría hacer crecer las voces que piden su dimisión. "Estas elecciones suelen atraer poca atención fuera de las zonas afectadas, y relativamente pocas personas votan en ellas. Este año es muy diferente. El gobierno laborista es profundamente impopular, y Starmer es visto por muchos de sus diputados como un líder que puede hacerles perder votos", afirmó el analista político Mark Garnett, quien dijo que una mala votación "haría que los críticos de Starmer intensificaran la presión para un cambio de liderazgo".