Sábado, 09 de Mayo de 2026

Plan de veredas: qué avenidas quiere arreglar la IMM, qué pagará el vecino y ¿dará los votos la oposición?

UruguayEl País, Uruguay 9 de mayo de 2026

Dependiendo del nivel socioeconómico de la zona, los vecinos tendrán más o menos tiempo para devolver a la intendencia la inversión en veredas.

El intendente de Montevideo, Mario Bergara, tiene un ambicioso plan para arreglar y crear veredas en la capital invirtiendo US$ 65 millones. Pero depende de que por lo menos cuatro ediles de la oposición le den sus votos.

Para conseguir eso (y acompañamiento en los proyectos de arreglo de calles, limpieza, saneamiento y revitalización de Ciudad Vieja), delegaciones de la intendencia están yendo a la Junta Departamental.

El primer plan que se presentó fue el de veredas el pasado miércoles.

Veredas en asentamientos


El proyecto de la intendencia, que tendría una duración de 48 meses, se divide en tres partes: la creación de veredas en asentamientos, el arreglo en algunas avenidas y la reparación en calles de barrio.

La primera estará totalmente subsidiada, es decir, los vecinos no deberán pagar, pero para la segunda y la tercera están previstos mecanismos de retorno a la inversión inicial de la comuna. Los plazos, en los casos de barrios, variarán dependiendo de la zona y su nivel socioeconómico. Según el digesto departamental, el arreglo de la vereda depende del vecino.


Para asentamientos, se espera invertir US$ 15 millones en 130 mil m² de veredas. El plan abarcará Casabó, Santa Catalina, Tres Ombúes, Paso de la Arena, Casavalle, Marconi, Malvín Norte y su entorno, Hipódromo, Piedras Blancas, el entorno de Punta de Rieles y una zona "a definir" en el Municipio G.


Arreglo en avenidas


Gran parte de la inversión, en el caso de ser aprobado el proyecto, se iría en algunas avenidas y sus derivaciones, con US$ 35 millones previstos para 380 mil m² de veredas.

En algunos sitios se construirían donde no hay (como en la avenida Aparicio Saravia) y en otros se arreglarían las que hay.

Hay intervenciones previstas en las siguientes avenidas, bulevares o caminos: Luis Batlle Berres, Carlos María Ramírez, Constituyente, General Flores, San Martín, Bv. Artigas, Instrucciones, José Belloni, Larrañaga, Aparicio Saravia, Mataojo, Camino Carrasco y César Mayo Gutiérrez.

La presentación que hizo la intendencia ante la junta dice que para las obras en avenidas prevé un "retorno mediano plazo", es decir, que se termine cobrando a vecinos.

De todas formas, es probable que en varios casos no sea así, porque se construirán veredas en avenidas donde no hay y también se arreglarán algunas que fueron rotas por raíces de árboles, lo que corresponde a la comuna.


Trabajo en los barrios


El último apartado es de las calles que están en barrios. 

La intención de la comuna es reparar veredas, retirar obstáculos que dificultan la circulación de los peatones y crear rampas de accesibilidad. 

Ahí lo propuesto se divide en dos: los arreglos de retorno "diferido" (en cuatro años) y los de retorno "rápido" (en un año).

Para el primer tipo se prevé una inversión de US$ 10 millones para 400 mil m² de veredas y para el segundo tipo una de US$ 5 millones (terminarían siendo US$ 20 millones al final del periodo al irse recuperando por el fondo rotatorio) para 800 mil m² de veredas.



Crítica de la oposición

El arreglo en barrios fue uno de los puntos que generó críticas en la oposición. Porque la presentación de la intendencia no detalló qué calles se arreglarían, sino que quedaba todo "a definir", si bien decía que se prestaría atención a reclamos tanto "previamente registrados" como "nuevas solicitudes".

"Da la impresión de que es un cheque en blanco", dijo el edil nacionalista Eric Spektor. "La mayoría de los arreglos no sabés dónde los vas a hacer", añadió en diálogo con El País.

Spektor pertenece a la Lista 1, la mayoritaria dentro del Partido Nacional y la que es menos proclive a acompañar los fideicomisos o préstamos pedidos por Bergara.

Él cuestionó también que esta gestión quiera seguir destinando dinero a los fondos rotatorios para el arreglo de veredas, cuando autoridades actuales ya han dicho que los retornos son muy bajos. "Ellos fundamentan que es ineficiente y aspiran a inyectarle plata", dijo el edil.

Nicolás Botana, también de la Lista 1, cuestionó el proyecto pero por otro lado.

"Celebro que vengan con más información", dijo en relación a cuando la IMM presentó los cinco planes extrapresupuestales (veredas, calles, limpieza, saneamiento y Ciudad Vieja) juntos. "Pero me pareció que no están yendo a un cambio de modelo", dijo en relación a que no se prevé pasar al uso de hormigón, un material que permite mayor accesibilidad. 


¿Los votos de la oposición?


Para aprobar este dinero extrapresupuestal -es decir que va por fuera del Presupuesto que en su diseño no puede prever gastar más dinero del que se espera ingresar-, Bergara necesita una mayoría especial de 21 votos. Dada la conformación actual de la Junta, eso implica cuatro votos de la oposición.

Hasta semanas atrás, la intendencia estaba en una mejor posición porque la Lista 22 del Partido Nacional, con sus tres ediles, negociaba con ella un posible apoyo, que la dejaba a la puerta de la mayoría especial.


Sin embargo, la marcha de la 22 de la edila Laura Soto dejó en una posición más complicada a la comuna, que ahora además de apelar al voto del edil colorado Federico Paganini, buscará el del edil independiente (aunque apoyó a Martín Lema), Guillermo Kruse.

Al respecto del plan de veredas, Paganini tuvo una visión positiva de la presentación, con "algunas cosas" que le parecieron "bien". En cualquier caso, dijo a El País que no adelantaría su postura.

Por el otro lado, Kruse, que entiende que Bergara debe reformular sus pedidos extrapresupuestales originales para conseguir su voto, ve difícil la aprobación del de veredas tal cual se presentó.


Que pague más rápido el que más tiene


La intendencia estima el costo de cada m² de vereda en US$ 100.

En el caso de arreglo en barrios tiene previsto cobrarle a los vecinos, pero en dos modalidades distintas. En las zonas con un nivel socioeconómico más alto, los vecinos deberán devolver la inversión de la comuna en un año y en los de menor dinero en cuatro años.

Los cuatro municipios de la periferia tienen prevista una inversión de US$ 1 millón cada uno a devolver en cuatro años: se trata del Municipio A (con barrios como el Cerro, Belvedere, La Teja, Paso Molino, Tres Ombúes, Villa Teresa y Nuevo París), el G (Lezica, Melilla, Peñarol, Paso de las Duranas, Nuevo París, Sayago, etc.), el D (Manga, Piedras Blancas, Casavalle, Borro, Marconi, Villa Española, Unión, Aires Puros, entre otros) y el F (con Manga, Bañados de Carrasco, Maroñas, Villa Española, Jardines del Hipódromo, otra parte de Piedras Blancas, Punta de Rieles y más zonas).

El Municipio C (Prado, Brazo Oriental, La Comercial, Jacinto Vera, Aguada, Goes, Capurro, Reducto, entre otros barrios) está en una posición intermedia con una inversión de US$ 1,5 millones en cuatro años y US$ 3 millones en uno.

El resto de municipios tiene un porcentaje mucho mayor de inversiones que los vecinos deberán pagar en un año.

En el B (Cordón, Parque Rodó, Palermo, Barrio Sur, Ciudad Vieja, Centro, parte de La Aguada, La Comercial y Tres Cruces), habrá US$ 1,5 millones con retorno de cuatro años y una inversión de US$ 5,5 millones con un año solo.

En el CH (Pocitos, Villa Dolores, Punta Carretas, Buceo, Tres Cruces, La Blanqueada, Larrañaga, Parque Batlle) el panorama es similar: US$ 2 millones para recuperar en cuatro años y US$ 6,5 millones en uno.

Y en el mismo sentido va el plan para el E (Carrasco, Malvín y Punta Gorda): US$ 1 millón a recuperar en cuatro años y US$ 5 millones en uno.
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