La madre de Prat
Celebramos el Día de la Madre cercanamente a la fecha de la epopeya de Iquique, por lo que parece conveniente recordar en esa fecha a una madre ejemplar: doña María del Rosario Chacón de Prat, mujer de singular belleza y simpatía, pero a la vez modesta y austera
Celebramos el Día de la Madre cercanamente a la fecha de la epopeya de Iquique, por lo que parece conveniente recordar en esa fecha a una madre ejemplar: doña María del Rosario Chacón de Prat, mujer de singular belleza y simpatía, pero a la vez modesta y austera. Vivió una digna pobreza dedicada a los cuidados del hogar y a la atención de su marido enfermo, allegando recursos a su hogar con clases de música y costuras. Todo cuanto fue el héroe se debe en gran parte a doña Rosario, quien tuvo la dicha de verlo avanzar por la vida como brillante oficial y abogado, pero a la vez sufrió la inmensa tristeza de su heroica muerte. Y tuvo un hijo agradecido de sus desvelos: su primera paga de la Armada la entregó a su madre, así como su parte en la presa de la Covadonga. Asimismo, en la última comunicación que envió la víspera del 21 de mayo, le encomienda a su esposa: "No olvides pagar el canon de la casa de mi mamá".
Doña María del Rosario alcanzó a ver la glorificación de su hijo y murió muy anciana. Ella encarnó aquello que nos dice monseñor Ramón Ángel Jara en el Retrato de una Madre: "Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados... una mujer que mientras vive no la sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero que después de muerta, daríamos todo lo que somos y todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un instante, por recibir de ella un solo abrazo...".