Trump busca suspender impuesto a la gasolina para contener inflación
El presidente Donald Trump, confirmó ayer que su Gobierno planea suspender temporalmente el impuesto federal a los combustibles para contener el impacto del fuerte encarecimiento de la gasolina, provocado por el bloqueo del estrecho de Ormuz
El presidente Donald Trump, confirmó ayer que su Gobierno planea suspender temporalmente el impuesto federal a los combustibles para contener el impacto del fuerte encarecimiento de la gasolina, provocado por el bloqueo del estrecho de Ormuz. "Vamos a eliminar el impuesto a la gasolina por un periodo de tiempo, y cuando baje el precio, permitiremos que se reintroduzca gradualmente", afirmó Trump a la cadena CBS, aunque evitó precisar la duración exacta de la medida. El mandatario, sin embargo, no puede suspender por sí solo el impuesto federal. El Congreso tendría que aprobar la medida. La decisión se produce en un momento de creciente presión sobre los consumidores estadounidenses, que enfrentan un aumento acelerado del costo del combustible en medio de una inflación todavía persistente. Según la asociación automovilística AAA, el precio promedio de la gasolina en EE. UU. alcanzaron ayer los 4,52 dólares por galón, más de un 50% por encima de los niveles registrados antes del inicio del conflicto en Oriente Medio. El secretario de Energía, Chris Wright, ya había anticipado el domingo que la Administración evaluaba congelar el gravamen federal sobre la gasolina y el diésel. "Todas las medidas que puedan tomarse para bajar el precio en las gasolineras y reducir los costos para los estadounidenses cuentan con el apoyo de esta Administración", declaró a NBC. Actualmente, los impuestos federales incluyen 18,3 centavos por galón para la gasolina y 24,3 centavos para el diésel, además de una pequeña tasa destinada a financiar programas ambientales vinculados a tanques subterráneos de almacenamiento. Mercados bajo presión La ofensiva militar y el cierre parcial del estrecho de Ormuz han alterado profundamente el equilibrio energético global. Irán decidió interrumpir el paso por la vía marítima por donde transitaba cerca del 20% del petróleo mundial, generando incertidumbre en los mercados internacionales, tensiones sobre las cadenas de suministro y un fuerte repunte del crudo. La Agencia Internacional de la Energía estimó ayer que el conflicto ya ha provocado la pérdida de alrededor de 14 millones de barriles diarios de suministro petrolero, un impacto que mantiene en alerta a gobiernos y empresas. En ese contexto, el barril de Brent subió ayer 2,88 % y cerró en 104,21 dólares, después de que Trump rechazara públicamente una propuesta de paz enviada por Irán para poner fin a la guerra, calificándola de "totalmente inaceptable". Las declaraciones del mandatario enfriaron las expectativas de un acuerdo cercano y volvieron a presionar al alza los precios internacionales del petróleo. Pese a ello, desde la Casa Blanca intentan transmitir confianza sobre una eventual estabilización del mercado. El economista jefe del Gobierno estadounidense, Kevin Hassett, aseguró la semana pasada que el alza de la gasolina "se revertirá rápidamente" gracias al incremento de la producción doméstica de hidrocarburos, luego de que EE. UU. alcanzara en abril niveles récord de exportación petrolera. Mientras continúan las negociaciones para consolidar la tregua en Oriente Medio, la evolución del conflicto seguirá marcando el comportamiento de los precios energéticos y las expectativas económicas globales.