El Comercio, Perú
13 de mayo de 2026
informe. Encuesta del BCR mostró un deterioro de las expectativas empresariales en abril, con miras a la segunda vuelta electoral. Según analistas, el crecimiento económico se habría desacelerado a una tasa de expansión de entre 2% y 2,3% en marzo tras la paralización del suministro de gas.
Las expectativas empresariales retrocedieron en abril en medio de la incertidumbre asociada a la segunda vuelta electoral, en un contexto en el que la economía peruana enfrentaría un menor crecimiento en marzo debido al impacto sobre hidrocarburos derivado de la paralización del suministro de gas. La última Encuesta de Expectativas Macroeconómicas publicada por el Banco Central de Reserva mostró una caída generalizada de los indicadores empresariales. El indicador de expectativa de la economía a tres meses pasó de 52 a 44,6 puntos, ingresando a terreno pesimista; también retrocedieron las expectativas vinculadas a inversión, demanda y contratación. Luis Miguel Castilla, director ejecutivo de Videnza Instituto, señaló que el deterioro es significativo y responde a la incertidumbre tras la primera vuelta. ?No es un fenómeno de fundamentos, ya que la economía sigue siendo sólida, sino de percepción sobre el desenlace político?, indicó. Añadió que la magnitud de la caída refleja que el mercado viene descontando escenarios adversos, particularmente ante la posibilidad de un eventual gobierno de Roberto Sánchez. Desde Scotiabank, Ricardo Ávila, mánager de Estudios Económicos, sostuvo que si bien el deterioro era esperable, la mayoría de indicadores vinculados a inversión, demanda y contratación aún se mantiene en tramo expansivo. Sin embargo, consideró que el ingreso de la expectativa económica a tres meses al terreno contractivo refleja la cautela empresarial frente a la segunda vuelta y que su recuperación dependerá del resultado electoral. Para Paola Herrera, economista senior del IPE, la reacción actual del empresariado refleja un nivel de cautela similar al observado tras la primera vuelta del 2021. Añadió que el impacto sobre inversión y actividad privada podría comenzar a sentirse recién hacia el tercer y cuarto trimestre de este año. Castilla coincidió en que existe un riesgo de desaceleración de la actividad privada si el deterioro persiste hacia mayo y junio. ?Es probable observar postergación de decisiones de inversión y mayor cautela en los planes de contratación?, afirmó. Añadió que las expectativas de inversión a tres meses retrocedieron especialmente en minería, hidrocarburos y servicios. ?Suministro de gas?A la incertidumbre política se suma el impacto de la paralización del suministro de gas sobre el sector hidrocarburos y otras actividades productivas. El Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas del MEF advirtió que dicha paralización tendría un impacto negativo sobre el sector hidrocarburos y otras actividades económicas durante marzo. El IPE estimó que el PBI habría crecido 2,3% en marzo y 3,2% en el primer trimestre del año. Según Herrera, la interrupción de Camisea habría restado 1,2 puntos porcentuales al crecimiento de marzo y 0,4 puntos al crecimiento trimestral. Precisó que el mayor impacto no se concentró solo en la producción de gas natural y líquidos, sino en sectores como refinación de petróleo, transporte e industrias intensivas en el uso de gas natural. Scotiabank proyectó un crecimiento cercano al 2% para marzo, aunque consideró que el impacto sobre hidrocarburos sería principalmente transitorio. Ávila señaló que para los siguientes trimestres esperan una recuperación de la actividad económica y un crecimiento cercano al 3%. En la misma línea, Castilla sostuvo que el impacto agregado sobre el PBI sería acotado debido al peso relativamente reducido del sector hidrocarburos dentro de la economía peruana. ?Lo más probable es que el PBI de marzo muestre un dato más débil de lo esperado, pero sin constituir un quiebre de tendencia?, comentó.