Endeudarse sale más caro: la tasa de interés aumenta a su mayor nivel en más de un año
La presión crece en los distintos préstamos de consumo. La inflación es una de las mayores responsables, según expertos.
El costo promedio de endeudarse con instrumentos de consumo se instaló por sobre niveles prepandemia, y el renovado impulso de la inflación lo tiene escalando con rapidez este año.
De acuerdo los datos más recientes del Banco Central, en abril pasado la tasa de interés promedio para productos de consumo -incluyendo préstamos, tarjetas y líneas de crédito- se ubicó en un 25,5% anualizado. Se trata de su nivel más alto desde febrero del año pasado, pero también se continúa alejando de los valores de entre 19% y 20% que se observaron por última vez antes de la pandemia del covid-19.
En comparación con otras carteras de crédito como el que se destina a las empresas o el de comercio exterior, el costo de los préstamos de consumo fue el que más aumentó en el último mes. En el segmento de vivienda, de hecho, disminuyó.
Inflación, riesgo y traspaso de costos
En los pocos meses que van de este año, el interés ha mostrado una tendencia alcista (ver gráfico), que según los expertos tiene más de una explicación. Parte importante de lo observado en los meses recientes tiene que ver con las elevadas cifras de inflación, según Nicolás Román, académico de la U. de Los Andes y ex jefe de estudios de la extinta SVS: "Las tasas se vieron afectadas por esta alza producto de la inflación que, evidentemente, los bancos tratan de cobrársela a sus clientes. Es decir, no es por el hecho de que esté empeorando la calidad crediticia, sino que el costo de financiamiento del banco aumentó", sostiene.
José Uribe, académico de la USS comparte esta mirada, pero cree que tanto el momento actual de la economía como las expectativas a futuro también están jugando un rol: "Si la economía está no tan bien, eventualmente también aparece un riesgo de no pago. Si el mercado financiero observa que hay una probabilidad más alta de que la gente no pague, por ejemplo, porque el desempleo ha aumentado los últimos meses, el banco se resguarda cobrando una tasa de interés mayor". Agrega que el escenario internacional tampoco favorece este escenario.
Con todo, Román cree que otros datos relevantes, como la morosidad en el sistema, ratifican que las tasas todavía no están reflejando un riesgo de crédito asociado a la capacidad de pago de los deudores. De acuerdo al último reporte de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) en la materia, la morosidad mayor a 90 días para todo el sistema disminuyó desde 2,44% a 2,4% en marzo, mientras la caída en el segmento de consumo fue desde 2,6% a 2,45%. En cualquier caso, el reporte del gremio destaca que el indicador "se mantiene por sobre su promedio prepandemia".
Dónde está el incremento
De todos los instrumentos que considera el instituto emisor en este balance, los más "castigados" son los sobregiros de la línea de crédito, con una tasa anualizada del 35,2%, que equivale a su mayor valor desde abril de 2024. En 2019, la misma tasa era de 27,5% (ver gráfico).
Según los cálculos del Banco Central, el sobregiro fue el segundo factor que más hizo crecer el promedio de las tasas de consumo durante abril, con un aporte de 7,6 puntos al total de 25,5% anualizado informado durante el mes. Sin embargo, el factor más relevante en este cálculo es el uso de las tarjetas de crédito. Al promedio mensual, los plásticos aportaron 15,1 puntos, es decir, prácticamente el 60% de la incidencia.
En las tarjetas, el cobro más relevante se presenta en los intereses rotativos, con una tasa del 32,5% que aplica sobre aquellos saldos impagos del estado de cuenta mensual. Se trata de la tasa más alta desde marzo de 2024. En el caso de las compras en cuotas, el interés promedio asciende a 11,1%, el mayor desde julio del año pasado.
Además de las tasas, para el interés promedio es relevante el flujo de crédito asociado a cada producto. En abril, el más utilizado fueron precisamente las tarjetas, con un 58,7% del total de los productos de consumo, seguido por un 21,6% en el caso de los sobregiros y un 19,7% en el caso de los créditos en cuotas.