El Comercio, Perú
18 de mayo de 2026
Análisis. Daniel Zovatto, presidente de Latam Asesoría Estratégica 360, resaltó el nuevo rol del sector privado ante la polarización y los riesgos de que se siga mermando la institucionalidad.
En un momento electoral definitorio como el que transita el Perú en este momento, la presencia del analista político Daniel Zovatto, presidente de Latam Asesoría Estratégica 360, en el Día1 Summit 2026, sirvió de espacio para analizar el escenario en el que se encuentra el Perú en medio del superciclo electoral en América Latina, así como el papel del sector empresarial y los riesgos que se afrontan de cara al futuro.Zovatto explicó que América Latina atraviesa una fuerte reconfiguración política y comentó que, en el marco de los recientes procesos electorales en la región, desde el 2023, 11 de 14 elecciones presidenciales fueron ganadas por opciones de derecha, centroderecha o extrema derecha.No obstante, asegura que, cuando se hace el análisis más desagregado, ?el 70% del PBI y más del 60% de la población todavía está en manos de gobiernos de izquierda, por el peso específico de Brasil, México y Colombia?. Es en este contexto que, indicó el analista, las elecciones que se desarrollarán en la región en los próximos seis meses ?entre ellas la peruana? van a ser centrales para analizar cómo se terminará de reconfigurar este escenario político.En su visión, ante un eventual triunfo de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), el país quedaría aislado en esta nueva América Latina, si quiere llevar a cabo reformas constitucionales o atacar la autonomía del BCR, ya que ni la propia izquierda de los países de la región comulga con estas ideas.Otro punto que resaltó el analista fue la cantidad de los votos ?anti?. ?Más que votar a favor de alguien, votan para que otro candidato no llegue. Por lo que, en el caso de Sánchez, con sus cuestionamientos y la debilidad política de su partido en ambas cámaras del Congreso, no le será nada fácil llevar a cabo una reforma tan ambiciosa como la que propone?, dijo durante la conversación moderada por el director periodístico de El Comercio, Juan Aurelio Arévalo Miro Quesada.Zovatto también cuestionó el manejo de las irregularidades y la pérdida de confianza en la primera vuelta electoral y calificó el proceso de ?bochornoso?. ?Un patinazo el 7 de junio llevaría a una crisis mayúscula en el país, hay que generar confianza?, resaltó.El rol actual del empresariadoLa sociedad civil tiene que fortalecerse. Y dentro de ella, agregó, ?los empresarios y empresarias tienen que desempeñar un papel muy importante convirtiéndose en el ?adulto en la sala?. En una sociedad tremendamente polarizada, los empresarios tienen que inyectarle racionalidad al debate y brindar tranquilidad?, enfatizó.¿De qué manera? Zovatto comentó que tienen que comprometerse en defender la democracia, fortalecer el estado derecho y la integridad de los procesos electorales. ?Para que haya inversión tiene que haber confianza”, refirió.Sobre este punto, Zovatto remarcó que así como se protege la autonomía del Banco Central de Reserva y el liderazgo de Julio Velarde, es importante tener como compromiso, a partir del 7 de junio, una reforma política electoral profunda, que realmente fortalezca la institucionalidad democrática, política y electoral del Perú. Zovatto, además, hizo referencia a la popular pregunta ?¿Cuándo se jodió el Perú?? del libro ?Conversación en la Catedral?. Ahora, dijo Zovatto, ?la pregunta es: ¿Hasta qué punto el Perú se puede seguir jodiendo??. ?De momento, el caos político no ha chocado de frente a la economía, pero la está chocando de lado y, si sigue así, podría terminar en una caquistocracia o en ?el gobierno de los peores??, sentenció. Además, consideró que, tarde o temprano, la economía generará externalidades para arreglar la política, o la política terminará afectando la economía.A su vez, señaló otras particularidades de las elecciones peruanas: una candidata que postula por cuarta vez (Keiko Fujimori) y la aparición de liderazgos que llegan con mucho malestar en los últimos 10 años; por lo que considera que se deben analizar las razones. En su opinión, esto último tiene que ver con que, aunque sigue creciendo, el país no se está desarrollando lo suficiente.Hay una tarea muy importante para los empresarios: se debe idear cómo, junto al Estado, se puede generar desarrollo. Y es que, si eso no se da, la fractura seguirá vigente. ?No habrá reforma política electoral verdadera, fortalecimiento institucional o mejoramiento de la calidad de la democracia si esperan que esto venga desde la política. Los empresarios tienen un papel fundamental que jugar aquí”, dijo al auditorio.