Representado por Mobility, desembarcó en abril con 6,5 toneladas de carga útil, más de 32 m³ de volumen y 320 kilómetros de autonomía, en un segmento donde el costo por kilómetro empieza a redefinir la competitividad del transporte
El Landking LE7 XL, representado por Mobility, llegó al país en abril con 6,5 toneladas de carga útil, más de 32 m³ de volumen y 320 kilómetros de autonomía, apuntando a operaciones intensivas de logística, distribución e industria. Su incorporación se da en un contexto internacional marcado por la volatilidad del petróleo y su impacto directo sobre los costos logísticos, donde el transporte de carga empieza a mostrar un cambio de lógica: la electrificación deja de ser una apuesta ambiental para convertirse en una decisión económica y estratégica.
Su desembarco coincide con un punto de inflexión en el mercado. Según datos de Autodata, la venta de camiones y utilitarios eléctricos se duplicó en 2025, impulsada por una ecuación económica cada vez más favorable. Lejos de ser un dato aislado, el transporte pesado eléctrico ya entró en una fase de expansión sostenida y empezó a ganar escala en el país.
La clave está en los costos. Un camión eléctrico de este porte que recorre 100 kilómetros diarios puede gastar alrededor de $1.800 mensuales en energía, frente a más de $30.800 en gasoil, una diferencia que puede ser mayor según siga aumentando el precio de los combustibles. A eso se suma una reducción de hasta 70% en mantenimiento, al eliminar componentes como aceite, correas y filtros. "Cuando el costo por kilómetro cae de forma tan drástica, la decisión deja de ser aspiracional y pasa a ser operativa. Las empresas que miran sus números entienden rápidamente dónde está la ventaja", señaló Guillermo Novelli, director ejecutivo de Mobility.
En ese contexto, Landking se posiciona entre los actores con mayor presencia en el segmento de carga eléctrica, en un mercado aún de bajo volumen donde la diferencia entre marcas se mide en decenas de unidades, pero con tasas de crecimiento que redefinen la competitividad del sector.
Detrás de la marca está Weichai Holding Group, uno de los mayores conglomerados industriales de China, con más de 70 años de trayectoria y presencia en más de 150 países, en un momento en que ese país lidera el desarrollo global de movilidad eléctrica.
La combinación entre presión sobre los combustibles, mejora en la ecuación operativa y disponibilidad de tecnología acelera la transición. Con la llegada de modelos de mayor capacidad como el LE7 XL, Uruguay empieza a dar un salto de escala en su proceso de electrificación del transporte.
La transición no es una tendencia. Es una respuesta clara y concreta a un nuevo escenario de movilidad logística.