Blanca Treviño rompió barreras en la industria de TI de América Latina en los años 80, cuando creó la empresa Softtek.A lo largo de su trayectoria, lideró la firma por más de 20 años y acumuló US$ 400 millones
La mexicana Blanca Treviño rompió barreras hasta alcanzar el éxito en los negocios. En la década del 80 fue pionera del emprendedurismo tecnológico en su país, una industria con escasa presencia femenina. Hoy es una destacada figura del sector en Latinoamérica tras cofundar y dirigir por más de 20 años Sofftek, una firma de software presente en más de 20 países, presentada como «el mayor proveedor privado de servicios de TI» de la región. Como resultado, la empresaria cuenta con una fortuna de US$ 400 millones. Nacida en 1959 en Monterrey, desde joven se interesó por la tecnología. Estudió Sistemas de Computación Administrativa y, según ha recordado en entrevistas, muchas veces era la única mujer tanto en el aula como en algunos espacios laborales.
Treviño trabajó durante algunos años para Alfa, uno de los grupos industriales más grandes de México, donde aprendió sobre el sistema corporativo. Sin embargo, perdió su empleo cuando la compañía realizó una fuerte reducción de personal.
Esa experiencia le dio herramientas que le permitieron abrirse paso en los negocios y, en una época en el que términos como «startup» o «ecosistema emprendedor» todavía no eran tan habituales, pensó en abrir su propia empresa. En 1982, impulsada por su padre, Treviño fundó Sofftek junto a sus socios Gerardo López García y Juan Gilberto Sánchez, con una inversión de US$ 10.000. El objetivo del equipo era desarrollar software destinado a empresas mexicanas.
De México al mundo
Uno de los grandes logros de Treviño fue impulsar la expansión de la compañía fuera de fronteras. Así, Sofftek llevó sus operaciones a Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia, España, India y China. Su primera sede fuera de México fue la de Río de Janeiro, inaugurada en 1994.
En 1997 la empresa creó el modelo Nearshore, con el que ofrecía servicios tecnológicos a compañías estadounidenses desde México. Ese esquema de negocios le permitió a Sofftek ingresar a ese gran mercado y ser pionera en un concepto que hoy es frecuente en tecnología. En el año 2000, Treviño comenzó a presidir la empresa. Una característica que la ha llevado a destacarse en el mundo corporativo es su disciplina laboral, un rasgo que supo equilibrar con su vida personal, lo que incluyó la maternidad de dos hijas y la expansión internacional de la compañía.
Hoy, Sofftek se define como una «impulsora del progreso estratégico» de sus clientes a través de la ingeniería de software. «Desde hace más de 40 años, hemos ayudado a compañías líderes a desarrollar, implementar y gestionar tecnología capaz de mejorar la vida de las personas. Conectamos la innovación a la estrategia empresarial. No pretendemos 'reinventar' o 'reimaginar' el negocio; generamos resultados», señala en su sitio web.
Cambio de líder
En abril de este año, Treviño dejó la dirección ejecutiva de la tecnológica luego de 26 años y nombró a David Jiménez como nuevo CEO global. No obstante, la empresaria continuará ligada a la compañía, ya que asumió como presidenta del Consejo de Administración y, cuando su sucesor tome el cargo oficialmente -en octubre de este año-, también ocupará la presidencia ejecutiva.
En ese nuevo rol, Treviño trabajará en la definición de la visión y las estrategias a largo plazo para optimizar el crecimiento de la compañía, según informó la empresa en un comunicado al oficializar el cambio de liderazgo.
Tras el anuncio, Treviño publicó un mensaje en su cuenta de LinkedIn donde destacó su «emoción» por la transición y el «privilegio personal y profesional» que significó liderar la empresa. «No solo estamos cambiando. Nos estamos haciendo más fuertes. Y sigo aquí para cada aventura que viene y para cada historia que aún espera ser escrita», subrayó.
De emprender en una industria dominada por hombres a dirigir una multinacional tecnológica con presencia global, Treviño construyó una trayectoria que la convirtió en una de las empresarias más influyentes de América Latina.