Jaime Said publica nuevo libro que lo lleva a la corte de Isabel I
El empresario y escritor perfila las figuras de los corsarios Drake, Raleigh y Cavendish, que navegaron por el mundo disputando la supremacía española, bajo la protección de la monarca inglesa.
Incansable promotor de la Patagonia, Jaime Said ha dedicado parte de su vida a investigar y estudiar este territorio nacional, además de llevar adelante negocios en la zona. En su faceta de escritor, ha publicado las crónicas históricas "Patagonia" (2011), "Darwin en Patagonia 1832-1834" (2021), "Magallanes. El origen de la Patagonia" (2023) y, en 2024, su primera incursión en la ficción, "2150 Apocalipsis".
Ahora regresa a la historia, pero va más allá de la Patagonia con "Piratas de la Reina" (Universo de Letras), donde perfila a los corsarios Francis Drake (1540-1596), Walter Raleigh (1552-1618) y Thomas Cavendish (1560-1592), todos eximios navegantes bajo la protección de la reina Isabel I de Inglaterra.
Para Jaime Said esta nueva investigación es un paso natural de sus estudios sobre la Patagonia. "Esta fue descubierta para Europa por Hernando de Magallanes, en 1520, un portugués al servicio de la Corona española. Desde entonces, la historia de la Patagonia quedó ligada a la gran expansión europea, a los viajes oceánicos y a las disputas entre imperios", señala y agrega que en su nuevo libro muestra "cómo Inglaterra comenzó a disputar el dominio marítimo que hasta entonces pertenecía principalmente a España y Portugal".
El autor consultó material histórico, mapas y bitácoras de navegación en bibliotecas de España e Inglaterra, para reconstuir no solo los hechos, sino también la mentalidad de la época, "el espíritu de aventura, la ambición imperial, la rivalidad religiosa y política, y el nacimiento de un mundo cada vez más conectado por las rutas oceánicas", explica.
Ese trabajo de documentación le permitió comprender "la enorme importancia que tuvieron estos tres navegantes -corsarios para los ingleses, piratas para los españoles- en la consolidación del poder marítimo de Inglaterra. Me interesó especialmente el contraste entre la audacia de sus viajes y el contexto político de la época. La reina Isabel I heredó un reino debilitado, con serias dificultades económicas, y estos hombres, mediante sus expediciones y capturas, contribuyeron a enriquecer la Corona inglesa", comenta Said, sobre el rol de Drake, Cavendish y Raleigh.
"Esta historia nos recuerda la importancia de la audacia, del conocimiento y de la navegación como instrumentos de transformación histórica. Estos hombres fueron piratas, sin duda, pero también fueron grandes navegantes. Sus viajes alrededor del mundo ampliaron el conocimiento geográfico, alimentaron la cartografía de su tiempo y dejaron testimonios sobre pueblos, costas, rutas y territorios hasta entonces poco conocidos por Europa", señala el autor. Agrega que también iniciaron una temprana globalización, "que abrió una nueva conciencia del mundo como un espacio interconectado".
Sobre su siguiente trabajo literario, Said cuenta que está terminando una novela de ficción histórica ambientada en la Roma barroca de 1676, basada en hechos reales. "Me interesa mucho ese punto donde la historia documentada se encuentra con la imaginación literaria, porque permite iluminar el pasado desde una perspectiva más íntima y narrativa", confiesa el autor.