Entre equilibrios macro y una sociedad rota: ahora se nota
Difícil cambiar la historia con un talante reactivo y ortodoxo como muestra el Ministerio de Economía: todas las transformaciones sustantivas de largo aliento requieren asumir riesgos y también demandan recursos.
No se puede entender la economía y la calidad de las decisiones, sin abordar las cuestiones de la gobernanza, y, menos aún, sin el marco que nos da la propia historia de la economía y de la sociedad.
¿Como sabemos si una hipótesis o una teoría aplica bien a cierta realidad? Por más sofisticada y atractiva que pueda resultar, luego debe contrastarse y aplicarse a esa situación y contexto concreto, con tantas aristas y especificidades que, supuestos, extrapolaciones y deducciones se pueden volver forzadas, cuando no burdas.
Los asuntos que les toca resolver a los gobernantes, pueden tener alto grado de complejidad, como en otras disciplinas. Salvando las distancias, el caso de la medicina.
Algunos, por razones de carácter o genética, tienen un exacerbado apego a la prudencia, otros, toman riesgos calculados para solucionar problemas graves. Los conocemos, son héroes que han salvado la vida de los nuestros, o al menos lo han intentado.
Algunos, por ignorancia, otros por arrogancia, sin tomar ningún riesgo, igual parecen tener explicaciones y soluciones para todos los problemas, de una sociedad y de su economía, que, en todo caso, pueden ser casi tan complejas como el cuerpo y cerebro humano y así y todo los vemos abusando con argumentos y meras explicaciones, basadas en sus propias ideologías y puras convicciones.
¿De quién es la culpa?
Los países de la UE y Zona Euro, tienen una inflación de 2,1-2,5%, una tasa de desempleo de 6,0-6,5%, una deuda bruta/PIB del 82-88% y un déficit/PIB de 2,9-3,1%[1]. Son estables, pero caros. No obstante, acumularon una gran infraestructura de servicios y brindan a su gente una calidad de vida e ingresos superior a la nuestra, y, mucho más equitativa entre sectores.
Ejemplo: tienen un precio de la electricidad de ? 287-301[2], equivalente al de Uruguay[3], que es el más alto del Cono Sur, que, a su vez, es 30% más alto que en Brasil, el doble al de Argentina y tres veces el de Paraguay[4]. Por el resto de precios sabemos que estamos entre los más caros de la región y del mundo. Por lo demás, estamos inundados de ineficiencias, cargas, tributos y cobro de precios monopólicos.
Como ejemplo de su nivel de desarrollo y aprovechamiento de recursos, tienen una tasa de reciclaje de desperdicios urbanos cercana al 50%, que implica calidad de vida.
Nos falta mucho trecho para alcanzarlos.
Ninguna excusa
Al gobierno se lo critica por propios y ajenos, lo que también repercute en la opinión pública. Hay quienes proponen autocrítica por eventuales desvíos de objetivos y demasiada prudencia y pasividad. Parte de la oposición señala que el FA planteaba ciertos postulados en campaña y ahora "mira para otro lado"[5]. Igualmente, en general, se sienten más a gusto con las posturas del ministro de Economía Gabriel Oddone (frenar gastos, inversiones y deuda), y, si bien han criticado cambios tributarios de hecho (disfrazados) con toda razón[6], no han sido enfáticos en el aumento de tarifas y la obsesión recaudatoria del MEF.
Diferimos de un enfoque tan reactivo y ortodoxo de ese ministerio. Difícil cambiar la historia con ese talante. Todas las transformaciones sustantivas de largo aliento, requieren asumir riesgos y también demandan recursos.
El gobierno debería encarar seriamente cambios en un país repartido en "chacras", intereses cruzados y mega corporativizado.
Los anuncios y resultados mostrados hasta ahora han hecho evidente ese talante ortodoxo y cierta falta de apertura y flexibilidad. Lo podemos resumir como: cambiar el celo por cuidar tanto "el trasero" del Estado, para velar más por el interés de los contribuyentes y los ciudadanos.
Parece alentador el anuncio de medidas para el mes de mayo ("vamos a mover intereses"). Lo podríamos poner en los términos de la periodista Ana Laura Pérez respecto al diálogo social "creo que no va a pasar nada".
Entiendo difícil se vayan a mover las raíces de los árboles y tampoco van a afectar los intereses más importantes (corporaciones, algunas de las cuales, Mujica se animó a señalar en "Pepe Coloquios" y que ponderamos entonces). Dios quiera me equivoque; y no es el ministro, es que se requeriría un acuerdo amplio, difícil de lograr. "No va a pasar".
Estar a la altura
El Mundo se enfrenta a un futuro complicado. Solo apelar a mantener equilibrios macro y a un "buen comportamiento", no alcanza.
No hay innovación ni buenas perspectivas sin riesgos, sin lo cual no hay desarrollo, no hay nada. No basta con el ordenamiento y menos la defensa del statu-quo.
La contraria existe y es una utopía ideológica, excluyente en ciertos sectores, pero no tiene chance de prosperar hoy en Uruguay, dada las carencias estructurales de base y las ineficiencia e inequidades que son el punto de partida.
Violencia intra sociedades y a todo nivel, conflictos geopolíticos, religiosos, étnicos, desigualdad y exclusión a gran escala (económica, de acceso a servicios básicos, impacto en la calidad de vida y el entorno). Se suman grupos de poblaciones que "no forman parte", o cayeron del sistema, o nunca pertenecieron.
Las democracias ya no son "aquel" formato excluyente que daba garantías, incluso para los que tenemos larga tradición, por desgaste, obsolescencia, ineficacia, abuso de poder, por desconexión con las necesidades de la gente y porque los espacios privado y público tienen expresiones cada vez más violentas (drogas, delincuencia y códigos de convivencia que hacen la vida en sociedad cada vez más compleja).
No se puede proponer un cambio sino es para luego cambiar, más temprano que tarde se agotan los pretextos y las explicaciones. La gente "se demora", pero reconoce finalmente los cuentos chinos, las excusas, los "gre-gre". A veces cuesta visualizarlos, pero cinco años son suficientes para advertir que, si no se toman decisiones, se apuestan recursos, energía y hay disposición a solucionar la vida de la gente, no se puede luego disimularlo con unos cuantos discursos en pocos meses o un año.
Uruguay no es un país esmirriado, y, tampoco un caso único (similar a otros 50 y más), como para permitirse excusas, por tamaño, y, menos justificar que sea tan caro como es. Más bien, tiene alto grado de ineficiencias propias, como sociedad y en su economía, y, ya no admite más pretextos. En todo caso, es una gran aldea blindada, regulada y maniatada por los amigos del alguacil. Tuve un sueño (M.Luther King), que un día, en Uruguay, los reguladores se decidan a regular a favor del usuario.
[1] Estimado-medio-último dato al que se accedió
[2] Euro=$U 44
[3] Precio residencial
[4]SEG Ingeniería
[5]El famoso "el gobierno miente"
[6]FONASA, bases de cálculos para exoneraciones y base imponible, impuestos a ciertas importaciones, etc.