Pesadilla azul: Millos, afuera de Sudamericana
José Orlando Ascencio - subeditor de deportes @josasc
Millonarios celebrará el 18 de junio su cumpleaños número 80 sin pelear nada, eliminado de sus dos principales objetivos del semestre y con la posibilidad de que Atlético Nacional le saque un título más de ventaja en la Liga
José Orlando Ascencio - subeditor de deportes @josasc
Millonarios celebrará el 18 de junio su cumpleaños número 80 sin pelear nada, eliminado de sus dos principales objetivos del semestre y con la posibilidad de que Atlético Nacional le saque un título más de ventaja en la Liga. Ayer, el equipo de Fabián Bustos sumó un nuevo fracaso, al perder contra O’Higgins 1-2 y despedirse de la Copa Sudamericana. Le bastaba con un empate para ir a repesca. Ni eso pudo conseguir. El primer tiempo de Millonarios fue de terror. Errores por todas partes, una defensa que hacía agua, un medio campo sin marca y sin creación, dos delanteros entre los que se notaba la tensión y un error que ya no es defecto, sino característica del equipo: cualquier pelota que le levanten obliga a los hinchas a armar grupos de oración para que no les rematen. En esos 45 minutos, nada funcionó, así el técnico Fabián Bustos se vuelva a molestar por el tema: "Llevamos casi cuatro meses, con partidos constantes. No hay tiempo de trabajar, y yo me pregunto y digo: ¿queremos que el fútbol colombiano mejore?, porque hago parte de este fútbol, pero hay que buscar la forma de que para competir internacionalmente los equipos tengan más descanso", se desahogó el sábado, tras el empate 2-2 contra Boyacá Chicó, que, cómo no, le hizo gol por arriba. O’Higgins tenía más que estudiado el funcionamiento defensivo de los azules y clavó dos goles: uno, en jugada en movimiento, a los 7 minutos, luego de un centro desde la derecha de Francisco González que sobró a toda la defensa y un remate de Bastian Yáñez al segundo palo, ese segundo palo que tantos goles en contra le costó a Millonarios en todo el semestre. El otro gol llegó en el minuto 38 e hizo estallar la tribuna de El Campín, pero de disgusto: cobro de tiro de esquina de González y remate de cabeza del zaguero Alan Robledo, en el que toda la zaga, incluido el portero Diego Novoa, quedó más que comprometida. Fue tan pobre lo de Millonarios que las únicas dos opciones que generó en la primera etapa fueron de un zaguero central, Sergio Mosquera, un tiro de media distancia y una jugada de centro que remató muy mal. Todo eso tenía desesperado al técnico Bustos, que apeló a medidas desesperadas, con jugadores que no hicieron parte de la continuidad del semestre: metió a Álex Castro, Jorge Cabezas Hurtado y Carlos Sarabia y sacó a dos referentes del equipo, Andrés Llinás y Mackalister Silva, además de Sebastián Viveros del Castillo. Adiós a la línea de cinco zagueros: cuatro atrás, tres en la mitad, dos jugadores abiertos y Contreras en punta. O’Higgins se metió atrás y Millonarios, con más voluntad que fútbol, encontró el descuento en el minuto 54, gracias a un centro de Cabezas Hurtado y una media vuelta de Contreras para encontrar el espacio y rematar. El gol calmó un poco los ánimos de la tribuna, y también el ingreso de Radamel Falcao García por el Leonardo Castro más errático de los últimos tiempos. Pero el que no se calmó fue el equipo, que se pasó de inocente y se dejó manejar el reloj del rival. El juez dio diez minutos de reposición y hasta se quedó corto con eso. Por más que Bustos saque pecho por dos victorias contra Nacional y por haber clasificado a octavos de final de la Copa en la fase de eliminados, el semestre de Millonarios se acabó con un doloroso fracaso. Uno más. La Libertadores, en la red Anoche, Tolima y Medellón se jugaban su futuro en la Libertadores contra Universitario y Estudiantes, respectivamente. Las crónicas, en ELTIEMPO.COM.