Viernes, 29 de Mayo de 2026

Ampliar las funciones del BCR y usar parte de las reservas es un error

PerúEl Comercio, Perú 29 de mayo de 2026

Visión. Añadir objetivos a la entidad erosionaría su credibilidad y también carece de sustento que se plantee el uso de parte de las RIN para financiar gasto público, como propone el plan de Juntos por el Perú. Estos puntos, así como la autonomía del organismo, deberían ser no negociables.

En esta campaña electoral se han planteado varias propuestas de cambio al Banco Central de Reserva (BCR): ampliar su mandato para que contribuya al ?desarrollo nacional?, usar una porción de las reservas internacionales para financiar gasto público, aumentar el peso del oro en la composición de esas reservas, y reducir las tasas de interés mediante topes más estrictos. Este artículo explica por qué esas propuestas son un error.?La inflación?La función del BCR es precisa: mantener la inflación entre 1% y 3% anual, y lo ha cumplido de manera ejemplar. Desde que adoptó metas explícitas de inflación en el 2002, la inflación promedio del Perú ha sido la más baja de la región de manera sostenida. Este éxito descansa en Julio Velarde y en un equipo de economistas formados en las mejores universidades, seleccionados por mérito, protegidos de la interferencia política por el marco constitucional vigente. Esa combinación ?mandato claro, equipo técnico, autonomía constitucional? es lo que algunas propuestas buscan desmantelar.La inflación baja no es un indicador abstracto. Es lo que determina cuánto vale el sueldo a fin de mes. Es lo que permite que una mype tome un crédito a plazo razonable para comprar una máquina o ampliar su local. En países con inflación alta y volátil, el crédito de largo plazo prácticamente desaparece. La inflación, además, actúa como un impuesto que afecta más a los hogares de menores ingresos: golpea a quienes cobran en soles y no tienen ahorros. ?El mandato?¿Por qué es un error ampliar el mandato del BCR? El BCR no controla los precios directamente: lo que hace es convencer a empresas y trabajadores de que la inflación futura se mantendrá entre 1% y 3%. Si ese compromiso es creíble, estos fijan precios y negocian salarios dentro de ese rango. La inflación baja se vuelve así una profecía que se cumple sola.El problema con añadir objetivos es que puede erosionar esa credibilidad. Si el BCR también tiene el mandato de maximizar el crecimiento, los agentes saben que cuando la economía crezca fuertemente podría verse tentado a tolerar más inflación en lugar de subir las tasas y así frenar el dinamismo. Esa sola expectativa cambia el comportamiento: empresarios y trabajadores empiezan a fijar precios y salarios por encima del rango meta, anticipando que el BCR cederá. El resultado es más inflación. Añadir objetivos no amplía la capacidad del BCR, pone en riesgo su herramienta más poderosa: la credibilidad.Un contraejemplo es la Reserva Federal de EE.UU., que opera con mandato dual. Pero ese ejemplo no es replicable: el dólar es la moneda de reserva mundial y cuando hay incertidumbre global los capitales fluyen hacia EE.UU. ?no huyen de él? dándole a la FED un margen que ningún banco central de país emergente tiene.La evidencia internacional es contundente: los países con metas explícitas de inflación creíbles logran inflaciones más bajas y estables que el resto. El Perú no es la excepción.?Las reservas?¿Por qué el Perú necesita reservas internacionales robustas? Las reservas no son una cuenta de ahorros disponible, son el seguro macroeconómico de una economía con vulnerabilidades específicas. La primera es la dependencia de los precios de los commodities: cuando el cobre, el oro o el zinc caen, los ingresos de dólares se reducen y el tipo de cambio se presiona al alza. La segunda es la dolarización parcial: una porción de ahorros, préstamos y contratos está en dólares, encareciendo importaciones y elevando el valor en soles de las deudas cuando el sol se deprecia.A estas vulnerabilidades se suma la incertidumbre política. Cuando esta aumenta, los inversionistas buscan refugiarse en monedas más sólidas como el dólar o el euro, presionando el tipo de cambio. En el 2021, cuando la elección de Pedro Castillo generó una salida de capitales sin precedentes, el BCR utilizó las reservas internacionales para inyectar dólares a la economía, compensó esa salida y así evitó un colapso cambiario. Hoy las reservas superan los US$100.000 millones (28% del PBI, el nivel más alto de América Latina). Usarlas para financiar gasto público es destruir el seguro del país, así como la independencia y credibilidad del BCR.Estamos, una vez más, ante propuestas que suenan bien pero que, de implementarse, destruirían uno de los pilares más sólidos de la economía peruana. El BCR nos ha dado inflación baja, tipo de cambio estable y un sistema financiero confiable. Afectar esos pilares producirá más inflación, menos crecimiento y más pobreza. Y quienes más lo sufrirán serán, como siempre, los que menos tienen.

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