Viernes, 29 de Mayo de 2026

" Magnifica humanitas "

ChileEl Mercurio, Chile 29 de mayo de 2026

La primera encíclica de León XIV instala a la Iglesia Católica como actor en un debate que es urgente.

La Iglesia Católica no ha querido estar ausente del debate global sobre el impacto que la irrupción de los avances tecnológicos -y en especial la inteligencia artificial (IA)- está teniendo en las sociedades actuales, lo que se ha traducido en un largo proceso de acercamiento al mundo digital para mirar "a la luz del Evangelio" los desafíos y los cambios contemporáneos. De allí que, para los sacerdotes que han participado de este diálogo, la encíclica "Magnifica humanitas: sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial" implique la culminación de un vasto trabajo de encuentros.
Para darle mayor relevancia a su lanzamiento, el Papa León XIV presentó personalmente la primera encíclica de su pontificado, con la presencia del cofundador de Anthropic, una de las empresas desarrolladoras de la IA, en una clara señal de que la Iglesia tiene mucho que decir y aportar en cómo afrontar los retos digitales. En cinco capítulos, el Papa aborda el impacto tecnológico en diversos ámbitos, mencionando los desafíos más acuciantes que hoy transforman la vida de las personas y de los pueblos.
Aprovechando el aniversario 135 de la encíclica Rerum novarum , y retomando las enseñanzas del magisterio transmitido por sus antecesores, el Papa entrega un texto que responde directamente a los cuestionamientos que hoy interpelan a las sociedades. Para ello recurre a dos imágenes bíblicas contrapuestas, como son la construcción de la torre de Babel, cuya interpretación apunta al sacrificio de la dignidad humana con miras a la eficiencia, y la reconstrucción de las murallas de Jerusalén, donde destaca la presencia de la responsabilidad comunitaria compartida, para graficar la disyuntiva en que se encuentra la humanidad ante el uso de las nuevas tecnologías, las que "se entrelazan con el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo". La tecnología, dice el texto papal, "no es un mal en sí misma, pero no es neutra, porque asume el rostro de quien la concibe..." y suele estar orientada al logro del poder y de los beneficios particulares. De allí la necesidad de orientarla hacia el bien común.
Como camino para emprender aquella tarea, León XIV retoma los principios básicos de la doctrina social de la Iglesia, que apelan al respeto de la dignidad de la persona; de los derechos humanos, centrados en el derecho a la vida; y la solidaridad, la subsidiariedad y la justicia social, entendidos como "camino de discernimiento colectivo" que permite afrontar "el paradigma tecnocrático" antes denunciado por el Papa Francisco, donde prevalecería la eficiencia y el beneficio en desmedro de la valoración del trabajo. En este contexto, el actual Pontífice llama a los trabajadores y sindicatos a abrirse a las nuevas formas laborales, y a los empresarios los alienta a una responsabilidad que "incluya la calidad y la dignidad del trabajo".
El Papa ofrece a las empresas desarrolladoras de IA la colaboración de la Iglesia para buscar mecanismos que permitan ampliar el acceso a la tecnología, evitando las desigualdades que produce quedar al margen, condena su uso belicista en la competencia internacional y advierte del peligro de tender a una cultura de la "homologación y dominio". Por el contrario, llama a la promoción de los espacios donde puedan surgir la libertad interior y el pensamiento crítico.
En lo que ha sido una constante en el mensaje papal -y que lo ha llevado a enfrentarse al Presidente Trump-, León XIV reitera su condena a la guerra, cuestiona la posibilidad de una "guerra justa" y, al contrario, afirma: "no puede haber ningún algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable". Por ello, hace un llamado al diálogo y a la diplomacia.
Sus ancestros norteamericanos y su experiencia como pastor en América Latina quedan de manifiesto en esta encíclica, donde se plasma un reconocimiento a los avances tecnológicos, pero se levantan alarmas respecto de sus consecuencias. Por eso la encíclica es un llamado a "desarmar la IA" para impedir su "dominio sobre lo humano". Como lo han hecho notar intelectuales de diversos ámbitos, más allá de creencias religiosas, se trata de una contribución fundamental a un debate que hoy es acuciante para el conjunto de la humanidad.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela