Juventud y obras que duran
La juventud ha sido un descubrimiento de los últimos siglos
La juventud ha sido un descubrimiento de los últimos siglos. Hasta hace poco, los niños pasaban a ser adultos con su matrimonio, si no acontecía algo muy grave antes. Y ese fue el caso de un joven de 20 años, hijo de una distinguida familia cuyo padre murió a los 45 y a él no le quedó más remedio que hacerse cargo de sus enormes empresas.
Pero, no conforme, escudriñó los horizontes y a los 21 decidió que Chile estaba cambiando y que, en 1899, Santiago era la ciudad del futuro, en tanto Valparaíso ya no sería la misma. Entonces resolvió que el diario de la familia, una empresa menor dentro del patrimonio familiar, debía tener una filial independiente en Santiago y conservar su nombre, "El Mercurio de Santiago".
Agustín Edwards MacClure se llamaba el audaz muchacho y partió a Nueva York a conocer el funcionamiento del New York Herald, uno de los medios más modernos de la época. Se arriesgó en su emprendimiento, lo dotó de los mejores periodistas, pero por sobre todo le infundió un espíritu independiente. No sería vocero de nadie y ya en su primer editorial advertía que miraría el apasionado debate político con altura de miras.
Todos sus equipos periodísticos han conservado como valores permanentes el rigor y la seriedad para enfrentar la noticia con equilibrio y objetividad. La cobertura debía de ser completa, con respeto en las formas, sin distorsionar el pensamiento de ninguno de sus protagonistas. Así lo proclamó un muchacho ejemplar, en ese lejano 1 de junio de 1900. Con ese espíritu, el diario ya cumple 126 años. !Qué pocos son los que pueden celebrar una fecha como esta¡