De Bach a Piazzolla, así será el regreso de Roberto Bravo a "El Mercurio"
El legendario pianista actuará este sábado 6 de junio, junto a la cantante Andrea Cárdenas y la violinista Montserrat Prieto.
Roberto Bravo (Santiago, 1943) aún se emociona al hablar de su debut reciente en la Gran Sala Sinfónica Nacional de Chile: el pasado miércoles dio un concierto dedicado a la música de Johann Sebastian Bach (1685-1750).
"Fue una experiencia realmente estremecedora, por el programa y porque la Universidad de Chile es mi alma mater . Mi profesor Rudolf Lehmann, quien fue discípulo de Claudio Arrau, se quejaba mucho de que yo no había tocado bastante Bach. Hoy él habría estado muy contento al saber que, si bien me demoré un poco, cumplí su deseo", señala el intérprete, instalado en su departamento de la comuna de Las Condes.
El legendario pianista nacional sabe de escenarios y si hay algo que ha caracterizado su pasión por llevar la música a públicos cada vez más numerosos es no establecer distingos. Su activa agenda de compromisos incluye desde salas modernas, elegantes, pasando por iglesias, gimnasios, hasta llegar a sencillos espacios improvisados al aire libre. En ese espíritu de diversificar su carrera y captar nuevas audiencias, el año pasado tuvo su debut en las dependencias del diario "El Mercurio", en la comuna de Vitacura, con un programa de populares bandas sonoras de películas del compositor italiano Ennio Morricone, del estadounidense John Williams y del músico francés Michel Legrand.
"Me encantó esa experiencia. La sala es muy acogedora y tuvimos un muy buen público melómano que aprecia los programas que se ofrecen en El Mercurio. Es un espacio que invita a la intimidad y a escuchar en familia. Acabo de asistir al concierto que Mahani Taeve dio en este diario, con un violinista chileno. !Una maravilla¡ Una lección de música de cámara. Esta sala es un aporte a la vida cultural del país. Estoy muy ilusionado de volver", sostiene.
Un repertorio grande
Su regreso está confirmado para este sábado 6 de junio, a las 20:00 horas. En avenida Santa María 5542 ofrecerá un programa que él bautizó "Viaje Musical: de Bach a Piazzolla" y para ello Roberto Bravo estará acompañado de la soprano Andrea Cárdenas y la violinista Montserrat Prieto (para los socios Club de Lectores El Mercurio, el valor de las entradas parte desde $64.000. Público general $80.000. Más información en tickets.elmercurio.com).
Sobre el repertorio, explica que será muy diferente al de 2025. Abrirá con una selección de obras del llamado "genio del Barroco", con, entre otras piezas, el aria de "Variaciones Goldberg"; el Preludio XXI en Si Bemol del Primer Cuaderno de "El clave bien temperado", y "Erbarme dich" de "La Pasión según san Mateo". Luego seguirá "Milonga del Ángel", "Invierno Porteño", "Oblivion" y "Adiós Nonino", de Astor Piazzolla. La segunda parte de la velada contempla lieder de Richard Strauss ("Morgen") y Robert Schumann ("In wurdenshönen Monet Mai"), además de composiciones de Gabriel Fauré ("Après un rêve"), Tchaikovsky ("Melodie" Op. 42) y Sergei Rachmaninov ("Vocalise"), para terminar con temas de los músicos japoneses Joe Hisaishi y Ryuichi Sakamoto.
"Estamos muy ilusionados con este concierto porque comprende un repertorio grande. Cubre muchos países y estilos gracias a los aportes de la cantante Andrea Cárdenas y la violinista Montserrat Prieto. Es un programa que va desde la espiritualidad de Bach hasta la pasión de Piazzolla; y también incluye la intimidad de Robert Schumann y Richard Strauss, a través de sus lieder ".
Roberto Bravo complementa que "este es mi año Bach. Lo estoy tocando como nunca lo he hecho en mi vida. En el momento actual se necesita mucha espiritualidad y esa espiritualidad está en Bach. Su música consuela y nos fortalece, ante lo que está pasando en el mundo. Hay mucha injusticia, hay mucho dolor, hay demasiada guerra. Estamos dando un paso para atrás, no para adelante. Bach, en cambio, nos recupera. A mí, en lo personal, me ha dado mucha fuerza interior", apunta este reconocido intérprete.
La violinista Montserrat Prieto rememora que conoció al pianista cuando ella tenía 18 años y formaba parte de la Orquesta de Cámara del Teatro Municipal de Santiago. "Él me escuchó, en una sesión de audiciones para becas de los Amigos del Teatro Municipal. Ahí fue cuando me propuso interpretar algo de Astor Piazzolla y nunca más dejamos de tocar". Prieto afirma que es "un regalo" actuar junto a Roberto Bravo y recorrer tantas ciudades y países. "Grabamos un disco y nos invitó Armando Manzanero para que tocáramos sus canciones en México. He tenido muchos maestros y aprendí un poquito de cada uno de ellos, pero sin duda Roberto ha sido fundamental".
Andrea Cárdenas, en tanto, es enfermera y tras un encuentro fortuito con el pianista, dio un vuelco profesional inesperado. "Él me escuchó, entablamos una amistad muy linda. Me dijo que tenía una bonita voz y me animó a tomar clases particulares de canto. Empecé a trabajar con él como asistente y, en Chillán, poco antes de partir un concierto, me hizo hacer una prueba de sonido y me 'tiró a los leones'. Le debo mucho y así, sin quererlo, partió mi carrera de solista", concluye Cárdenas.