Convocado por la oposición, el director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, reivindicó el nuevo sistema de recolección casa por casa.
El Frente Amplio lleva por lo menos 15 años sin lograr que la ciudadanía esté satisfecha con la limpieza de Montevideo, como muestran las encuestas. Y aunque esto no ha llevado a que la coalición de izquierda pierda el gobierno departamental, es una fisura por la que escapa, administración tras administración, la aprobación de los montevideanos.
Pero para la actual gestión de la Intendencia de Montevideo, el departamento se enfrenta a un cambio de modelo que revertirá la situación: la mayor parte del territorio tendrá contenedores dentro de los hogares o predios de vivienda.
La oposición, en cambio, cuestiona la efectividad de este plan y entiende que la intendencia simplemente "esconderá" la basura al sacarla de la calle.
Este debate se explicitó este lunes en la Junta Departamental durante la interpelación al director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou.
La convocó el edil blanco Juan Ignacio Abdala, cuya participación se ganó los elogios del senador Martín Lema: observando desde las gradas murmuró varios "muy bien".
El excandidato a intendente se quedó durante un segmento de la sesión que se extendió durante seis horas.
El tono de la discusión, más allá de la aspereza que caracteriza a algunos ediles opositores, fue correcto. La única excepción fue la del edil frenteamplista Santiago Mirano quien aseguró que la situación de la limpieza no es tan mala como la plantea la oposición y llegó a insultar a los representantes de la Coalición Republicana diciendo que "la tienen adentro".
En tanto, el director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, se mostró cordial con los ediles opositores. Este ha sido uno de los rasgos de la gestión de Mario Bergara, que ha buscado desmarcarse de la postura confrontativa de Carolina Cosse.
"En Canelones lo logramos"
Al ser interpelado sobre la situación de la limpieza, era esperable que Herou hiciera hincapié en el cambio de sistema que está realizando.
El objetivo es retirar más de la mitad de los contenedores de la vía pública y reemplazarlos, en las zonas donde sea posible, con contenedores dentro de los hogares o predios de viviendas. En general, las zonas con mayor densidad de población, como donde hay edificios de apartamentos, seguirán teniendo contenedores en las calles.
El nuevo sistema para Montevideo, que ya se está aplicando en algunos barrios, tiene como antecedente lo que hizo Herou en Canelones. Y así lo recordó en la Junta Departamental.
"Nos preguntaban: ¿hay algún ejemplo donde se hayan logrado cambios culturales? Y. Discúlpenme, en Canelones. Lo logramos", dijo quien fuera jerarca departamental durante los mandatos de Yamandú Orsi en la comuna canaria.
"Eso muestra que es posible", aseguró, pese a que el edil blanco Abdala opinó que lo realizado en Canelones "nada tiene que ver con Montevideo, salvo en algunas zonas muy, muy, muy puntuales".
Un modelo "colapsado"
Durante su exposición inicial Herou hizo un profundo repaso histórico, que se remontó a siglos anteriores, pero que terminó en el proceso de instalación de los contenedores públicos actuales.
El director dijo que se empezaron a colocar a principios de los 2000 "porque era la forma en el mundo de encarar el aumento notorio de residuos, particularmente descartables".
Sin embargo, planteó que desde los últimos años "el modelo de contenedores está colapsado". "No son los contenedores públicos la solución para resolver la gestión de los residuos, ni la limpieza pública", explicó.
Cuando asumió la administración actual, había 11.800 contenedores en las calles. La proyección para 2028 es haber retirado 7.000 de ellos y que 400 mil hogares tengan contenedores intradomiciliarios o intraprediales.
Pero la referencia al plan integral, que plantea objetivos a mediano y largo plazo, generó críticas en la oposición.
"Todos los montevideanos están hablando que estamos en un estado de emergencia, que la ciudad necesita respuestas urgentes", dijo Abdala.
"A esa misma gente, la respuesta que le da la Intendencia de Montevideo es que tiene que esperar dos años. Y capaz diez. Hablar de situación compleja y nada más es una falta de respeto al vecino del departamento de Montevideo", dijo el edil nacionalista.
Herou le respondió que no era así y afirmó que tenía "resultados concretos" de lo que ya se está haciendo.
Destacó que el 86% de los reclamos de vecinos se están respondiendo en las primeras 24 horas, que se ha mejorado el vaciado de contenedores (quedó implícito que era por el final del conflicto con Adeom), se volvieron a instalar papeleras y se mejoró el barrido.
Además, aseguró que ya están logrando objetivos en el cambio de sistema. Dijo que ya se retiraron 840 contenedores, de los 7.000 previstos, y que 40 mil familias tienen el nuevo modelo, de las 400 mil proyectadas.
US$ 60 millones extra
El jerarca aludió también al proyecto extrapresupuestal que se votará próximamente en la Junta donde las autoridades piden US$ 60 millones extra para acelerar el proceso de cambio.
Para tener ese dinero extra, a través de un préstamo o un fideicomiso, la intendencia necesita una mayoría especial que implica, en el escenario actual, por lo menos cuatro votos opositores.
En rueda de prensa, El País le consultó a Herou si el objetivo propuesto, de retirar más de la mitad de los contenedores de la vía pública, se podía lograr durante este periodo sin esos US$ 60 millones extra. El jerarca no lo aclaró en su respuesta. "Esto nos permitiría ir muy rápido, que es lo que la población quiere, lo que los ediles y edilas quieren y lo que el intendente nos reitera. Seguramente si esos fondos no están, la velocidad no sea la misma. Pero yo tengo mucha confianza en que cuando se vote la decisión de los ediles sea que los recursos para cambiar Montevideo estén sobre la mesa", respondió.
Esos US$ 60 millones suponen alrededor de un 10% de lo que la intendencia ya destina a limpieza en su Presupuesto Quinquenal.
Cerca de la mitad (US$ 27,6 millones) se destinaría a ampliar el modelo de intradomiciliarios e intraprediales, a comprar nuevos camiones y a instalar contenedores soterrados.
En paralelo, unos US$ 20,4 millones se usarían para instalar seis nuevos ecocentros, comprar camiones eléctricos, mejorar las plantas de clasificación y la recolección de reciclables, y expandir el compostaje.
Finalmente, las autoridades emplearían US$ 9,95 millones a ampliar las capacidades del sitio de disposición final de residuos, US$ 1 millón a mejorar el monitoreo y la fiscalización y US$ 960 mil a fortalecer el programa de motocarros y transportistas y a mejorar las condiciones de trabajo de clasificadores.