Para crecer, primero salir del pantano
"Generar un shock de inversión en el corto plazo debe continuar siendo el eje central de la reforma"
Los críticos del proyecto de Reconstrucción que se tramita en el Congreso ponen énfasis en que, en materia de crecimiento, la iniciativa carece de propuestas orientadas a resolver los problemas de fondo que tienen a la economía chilena, desde hace más de una década, en una meseta de virtual estancamiento, con un potencial de crecimiento (tendencial) que no sobrepasa el 2 por ciento anual. Señalan que concentrar los esfuerzos en un rebaja en la tasa de impuesto corporativo para recuperar competitividad internacional; en la oferta de invariabilidad tributaria para proyectos de inversión con el propósito de otorgar mayor certeza a los inversionistas; en la plena integración del sistema tributario para eliminar la sobretasa que paga un importante grupo de contribuyentes que recibe rentas del capital; en un crédito contra el impuesto de primera categoría para las empresas que mantengan en su planilla a trabajadores que reciban bajas remuneraciones, y en una agilización del sistema de otorgamiento de permisos y de tramitación medioambiental de los proyectos, no resuelven los problemas de fondo que aquejan a la economía chilena. Echan de menos iniciativas que impulsen la innovación a través de una mayor inversión en I+D; propuestas para agregar mayor valor a nuestras exportaciones; de mejorar la capacitación de nuestra fuerza laboral, y un largo etcétera.
Estas voces críticas tienen razón en cuanto a que el proyecto no contiene todo aquello que se necesita para retomar una tasa de crecimiento estable de 4 por ciento anual, pero no parecen tener conciencia de la gravedad de la situación actual. Las últimas cifras conocidas en materia de actividad y empleo -cuatro meses consecutivos con una variación negativa en el Imacec y una tasa de desocupación que supera el 9 por ciento- dan cuenta de una delicada emergencia económica. Es por ello que, manteniéndose el objetivo de volver a crecer al 4 por ciento hacia 2030, la primera tarea urgente es sacar a la economía del pantano, y para ello lo fundamental es generar un shock de inversión. Las rebajas tributarias y la simplificación/agilización de los permisos constituyen una inyección "a la vena" para lograr una pronta recuperación del paciente en una etapa inicial, y en una segunda etapa será necesario complementar el tratamiento con todas aquellas iniciativas que se requieren para volver a crecer al 4 por ciento, habiendo un buen compendio de ellas en el documento "El Puente", elaborado hace más de un año por un grupo transversal de economistas.
En cuanto a las medidas específicas contenidas en el proyecto, obviamente en el Senado habrá oportunidad de perfeccionarlas y adaptarlas a la nueva realidad fiscal que se enfrenta. Pero la necesidad de generar un shock de inversión en el corto plazo debe continuar siendo el eje central de la reforma, por cuanto no solo va a ser lo que nos va a permitir salir del pantano, sino que además va a ser la condición necesaria para que las reformas de más largo plazo que son necesarias de implementar caigan en terreno fértil.