La Nación, Costa Rica
7 de junio de 2026
La Isla del Coco cuenta desde ahora con la primera estación sísmica permanente del país en territorio oceánico, una herramienta que permitirá mejorar el monitoreo de terremotos y estudiar el movimiento de las placas tectónicas.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica de la Universidad Nacional (Ovsicori-UNA) instaló la primera estación sísmica permanente en la Isla del Coco, un proyecto que permitirá registrar movimientos del suelo y seguir con precisión el desplazamiento de este territorio oceánico.
La nueva estación sísmica ISCO, funciona como un oído extremadamente sensible capaz de captar vibraciones que recorren el subsuelo.
"Con esta información vamos a tener una mejor cobertura al suroeste de Costa Rica para poder cubrir geométricamente la zona de subducción frente a las costas del Pacífico de Costa Rica", explicó Marino Protti, sismólogo de Ovsicori.
La estación incorpora tecnología que permite conocer si la isla cambia de posición con el paso del tiempo.
La ubicación de la Isla del Coco ofrece una ventaja única para los investigadores.
El jueves 4 de junio la estación detectó el sismo de magnitud 4,8 que ocurrió en El Salvador, así como el movimiento de 5,3 de magnitud en Osa, Puntarenas.
Contar con este punto de observación permite obtener datos que antes eran difíciles de recopilar, a completar el mapa de monitoreo sísmico nacional y brinda una visión más amplia de los procesos geológicos que ocurren bajo el océano.
Beneficios para la investigación
Los datos obtenidos servirán para:
Aunque la nueva estación no permite predecir sismos, sí aporta información valiosa para entender cómo se comporta la corteza terrestre y cómo evolucionan los procesos geológicos a largo plazo.