"Becas Chile tiene un buen propósito, pero fallas de diseño"
En tanto, el Presidente de la Academia Chilena de Ciencias, Sergio Lavandero, cree que el programa presenta "problemas estructurales" y debe ser reformado.
"Los resultados son preocupantes, aunque no sorprendentes. Más que incumplimientos individuales, revelan problemas estructurales: una alta concentración geográfica y socioeconómica de los beneficiarios, la ausencia de una estrategia avanzada de retorno del capital humano y debilidades significativas en los mecanismos de control y seguimiento de ANID". Con estas palabras, Sergio Lavandero, presidente de la Academia Chilena de Ciencias, reaccionó tras conocer los resultados preliminares de una auditoría a Becas Chile que ayer dio a conocer "El Mercurio".
En dicha auditoría -a más de 12.000 Becas Chile otorgadas entre 2008 y 2025- se detectaron 1.808 casos de incumplimiento y una deuda estimada de $100 mil millones de beneficiarios que no cumplieron las obligaciones (el retorno al país tras sus estudios, principalmente). También reveló que las becas tienen una alta concentración entre quienes estudiaron en colegios privados y viven en algunas comunas de la R. Metropolitana, entre otros datos.
Para Mary Valdés, presidenta de la Sociedad Internacional de Investigadores de Chile (SICh), "Becas Chile tiene un buen propósito, pero fallas de diseño".
"El esfuerzo país debe centrarse en cómo capitalizar la inversión en ciencia para lograr desarrollo económico y social, y menos en atacar a sus investigadores. El MinCiencia no está cumpliendo su rol de articular y coordinar acciones, existe reducida inversión y una burocracia que dificultan procesos para la transferencia tecnológica", añade.
La presidenta del SICh dice que "el propio Estado admite que no tiene sistemas ni datos confiables para medir el cumplimiento ni la retribución".
El SICh -cuenta Valdés- registra proyectos de becarios "que generan eficiencias a la industria por más de US$ 500 millones anuales y que nadie conoce. Hemos elaborado propuestas, que son ignoradas, para que la retribución se mida y sea efectiva por años", dice.
La presidenta del SICh revela que la ministra Lincolao "no se presentó a la cita que agendamos por lobby el 20 de mayo" y en la que tratarían esta temática.
Lavandero concuerda en que el retorno al país no debiera ser la única forma de retribución. "El aporte al país puede realizarse desde el extranjero mediante colaboraciones, formación de estudiantes, proyectos conjuntos, transferencia de conocimiento o apoyo a políticas públicas. Lo relevante es asegurar un retorno efectivo de valor para Chile mediante mecanismos verificables", afirma.
Lavandero cree que Becas Chile debe ser reformada y propone que en la selección "se considere el mérito en relación con el contexto de origen, para evitar reproducir desigualdades de acceso".
También que el programa se alinee con las áreas estratégicas del país, como la transición energética o la IA, entre otros. Como tercer cambio propone "un sistema robusto de seguimiento de los becarios durante y después de sus estudios".
Para él es indispensable implementar un programa de retorno. "Becas Chile fue concebido como un programa de salida, sin crear las condiciones para la reinserción profesional de quienes regresan. Corea del Sur y Taiwán combinaron la formación en el extranjero con oportunidades académicas y de investigación al regreso. Chile debe avanzar en una estrategia similar para aprovechar su inversión en capital humano".